Proyecto liderado por ULagos busca articular actores y potenciar la economía circular. La iniciativa incorpora tecnología e inteligencia artificial para generar nuevas oportunidades productivas.

Con foco en la innovación y el desarrollo sostenible, la Universidad de Los Lagos avanza en la implementación de un sistema inteligente orientado a transformar residuos en oportunidades productivas en la Región de Los Lagos. La iniciativa forma parte del proyecto Bien Público “Sistema Inteligente de Economía Circular Los Lagos”.
El programa es ejecutado por la casa de estudios, mandatado por el Gobierno Regional de Los Lagos y apoyado por la Corfo, consolidando una alianza estratégica entre el sector público, la academia y el ecosistema productivo regional.
En este contexto, el pasado 21 de abril se desarrolló el segundo taller participativo en el Campus Chinquihue, instancia que convocó a representantes de empresas, servicios públicos, emprendimientos, gestores de residuos y actores vinculados al desarrollo sostenible.
La jornada permitió avanzar en la co-construcción de un sistema de articulación regional que busca generar valor a partir de residuos y subproductos, promoviendo la colaboración entre distintos sectores para fortalecer la economía circular en el territorio.
El proyecto contempla el diseño, desarrollo e implementación de una plataforma digital colaborativa que integrará herramientas de inteligencia artificial, junto con metodologías, protocolos y estándares que faciliten la trazabilidad e intercambio de materiales secundarios.
En términos concretos, la iniciativa apunta a que residuos que actualmente terminan en disposición final puedan ser identificados, valorizados y reincorporados a nuevos procesos productivos, generando oportunidades de negocio, innovación y empleo en sectores clave de la región.
Asimismo, el sistema busca abordar brechas estructurales como la fragmentación del mercado, barreras regulatorias, falta de incentivos y el limitado acceso a financiamiento para soluciones circulares, posicionándose como una herramienta habilitante para el desarrollo sostenible.
Con una duración de 36 meses, el proyecto beneficiará a rubros como la salmonicultura, turismo, ganadería, mitilicultura, agroindustria y construcción, además de recicladores de base y emprendedores, contribuyendo a una región más resiliente, competitiva y alineada con los desafíos de la economía circular.