La empresa Constructora Baker Limitada acusa graves irregularidades técnicas y administrativas en el proyecto del Liceo Carmela Carvajal de Prat, solicitando indemnizaciones que superan los $45 mil millones.

Una demanda civil fue interpuesta ante los tribunales de justicia en contra de la Ilustre Municipalidad de Osorno y el Gobierno Regional de Los Lagos, a raíz de una serie de presuntas irregularidades detectadas en el proyecto de reposición del Liceo Carmela Carvajal de Prat, una de las obras educacionales más relevantes de la comuna y de la región.
La acción judicial fue presentada por Constructora Baker Limitada y su representante legal, quienes solicitan la nulidad del contrato, la liquidación y la declaración de falta de servicio, además de indemnizaciones por daños que superarían los 45 mil millones de pesos. Según se expone en la demanda, el proyecto era inviable desde su origen, al haberse sustentado en antecedentes falsos, permisos caducados y diseños estructurales defectuosos.
El abogado Marcos Velásquez, representante judicial de la constructora, sostuvo que la quiebra de Baker no se debió a irregularidades internas, sino a un proyecto mal diseñado y a una grave responsabilidad administrativa. “Baker fue una empresa importante en la Región de Los Lagos, que quebró producto de un proceso con hechos que incluso podrían bordear la corrupción, especialmente atribuibles a la Municipalidad de Osorno”, afirmó.
De acuerdo con la demanda, el municipio habría licitado y adjudicado la obra señalando que el proyecto contaba con permiso de edificación vigente, pese a que dicho documento se encontraba caducado desde 2017. Este vicio, según la parte demandante, invalidaría jurídicamente todo el proceso posterior y habría sido determinante para la contratación de la empresa.
Uno de los aspectos más delicados del libelo dice relación con la seguridad estructural del establecimiento. La constructora sostiene que los diseños originales no cumplían con normas sísmicas básicas, presentando pilares y elementos estructurales deficientes, lo que —de haberse ejecutado conforme al proyecto inicial— habría puesto en riesgo la vida de estudiantes, docentes y funcionarios del recinto educacional.
La demanda también acusa negligencias en la supervisión técnica, sobrecostos asumidos por la empresa para corregir errores ajenos y un término anticipado del contrato que califican como arbitrario e ilegal, tras alcanzar cerca de un 70% de avance físico de la obra. Posteriormente, según la acción judicial, la continuidad del proyecto fue adjudicada por montos muy superiores, generando un eventual perjuicio al erario público. Desde la constructora señalan que la acción busca no solo la reparación económica, sino también esclarecer responsabilidades y prevenir riesgos para la comunidad educativa del Liceo Carmela Carvajal de Osorno.