El emblemático sendero del Parque Nacional Puyehue permanece cerrado desde hace más de una década por un conflicto no resuelto. Vecinos y turistas denuncian impacto en el acceso público y en el turismo regional.

El Parque Nacional Puyehue, uno de los principales atractivos naturales de la Región de Los Lagos, enfrenta una situación que genera creciente preocupación entre vecinos y visitantes: el prolongado cierre del sendero Mirador del Puma, ubicado en el sector Anticura y visible desde la Ruta Internacional 215. Pese a su alto valor paisajístico y turístico, el acceso continúa bloqueado con maderas, impidiendo el ingreso a uno de los recorridos más emblemáticos del parque.
El Mirador del Puma es reconocido por atravesar un bosque valdiviano de coigües y olivillos, ofreciendo vistas privilegiadas hacia el Cordón Caulle y el volcán Puyehue. Con una extensión aproximada de entre 1,5 y 2,2 kilómetros y una dificultad moderada a difícil, el sendero es considerado imperdible para excursionistas y amantes de la naturaleza. Sin embargo, mientras el parque lo promociona en imágenes y material informativo, en la práctica el acceso se encuentra completamente cerrado.
El origen del conflicto se remonta a cerca de diez años y está vinculado a la ocupación irregular de una casa fiscal en el sector. Según antecedentes locales, entre 2018 y 2019 un exfuncionario del parque, de alrededor de 80 años, comenzó a ocupar el inmueble, ahuyentando a turistas y expulsando a guardaparques. A ello se sumó la destrucción de pasarelas y señalética, lo que obligó a cerrar oficialmente el sendero por razones de seguridad.
Desde entonces, la situación se ha mantenido sin una solución definitiva. Pese a reiterados intentos de desalojo y detenciones, el ocupante ha sido declarado inimputable por sus facultades mentales y liberado, regresando posteriormente al lugar. En la vivienda también reside un hermano menor, sin que la familia haya asumido responsabilidad sobre el caso, lo que ha prolongado el conflicto en el tiempo.
El impacto de esta clausura se extiende más allá del parque. Visitantes habituales califican la situación como “kafkiana”, denunciando una falta de Estado de Derecho en un espacio que debería ser de acceso público. Además, la ausencia de señalética adecuada provoca que muchos turistas ni siquiera conozcan la existencia del mirador, generando una pérdida para el turismo regional en un corredor estratégico hacia la cordillera y Argentina.
Desde la Corporación Nacional Forestal (Conaf) se les ha informado a los visitantes que se han realizado múltiples acciones, entre ellas intentos de desalojo, gestiones judiciales y el cierre preventivo del sendero para resguardar la seguridad de visitantes y funcionarios. No obstante, vecinos y usuarios del parque hacen un llamado urgente a las autoridades competentes para aclarar la situación jurídica y adoptar medidas definitivas que permitan recuperar el Mirador del Puma y restablecer el acceso seguro a este valioso espacio natural.