La iniciativa incorpora 250 scooters para facilitar traslados cortos y sustentables. El servicio comenzará en el sector centro y se expandirá a otros puntos de la ciudad.

La ciudad de Puerto Montt inició un plan piloto de electromovilidad que incorpora 250 scooters eléctricos disponibles para arriendo, con el objetivo de mejorar la conectividad en trayectos cortos y promover alternativas de transporte sustentable en la capital regional.
El lanzamiento del proyecto se realizó en el sector del Balneario Pelluco, donde el alcalde Rodrigo Wainraihgt Galilea firmó el convenio con la empresa Whoosh, representada por su gerente regional sur, Gregorio Basterrechea, junto a autoridades municipales y dirigentes estudiantiles.
La iniciativa busca complementar los medios de transporte existentes, facilitando desplazamientos rápidos entre puntos estratégicos del centro y la costanera, además de contribuir a la reducción de emisiones y a una movilidad más eficiente.
En esta primera etapa, el servicio estará disponible en sectores como Pichi Pelluco y Angelmó, con proyección de expansión hacia Avenida Ibáñez, Valle Volcanes, el Hospital de Puerto Montt y la Avenida Austral.
Los scooters funcionan con batería eléctrica, tienen una autonomía aproximada de 40 kilómetros y una velocidad máxima de 25 km/h. El uso estará permitido para mayores de 18 años, de manera individual y con casco, priorizando condiciones de seguridad para los usuarios.
El sistema considera un costo de desbloqueo de $450 pesos y cobro por minuto a través de una aplicación móvil, lo que lo posiciona como una alternativa flexible frente a la locomoción tradicional para trayectos breves.
El alcalde Rodrigo Wainraihgt destacó que esta iniciativa apunta a consolidar a Puerto Montt como una ciudad más conectada y sustentable, enfatizando su impacto positivo para estudiantes y trabajadores que se desplazan diariamente en el área céntrica.
Desde la empresa Whoosh, su gerente regional sur subrayó que la micromovilidad contribuye a descongestionar el tránsito y mejorar los tiempos de traslado, proyectando una expansión gradual del servicio según la demanda y la adaptación de la comunidad.