Representantes del agua potable, la energía y la conectividad marítima coincidieron en que la transparencia y la presencia territorial son hoy claves para sostener relaciones de confianza. El encuentro “Comunidades al Sur del Mundo” evidenció un cambio estructural en la forma en que las empresas dialogan con los territorios.

En un contexto donde las comunidades exigen mayor participación y claridad, los servicios esenciales están reconfigurando su manera de relacionarse con los territorios. Así quedó en evidencia durante el encuentro Comunidades al Sur del Mundo, realizado en Puerto Varas, donde representantes de empresas del ámbito del agua potable, la energía y la conectividad compartieron experiencias y desafíos en torno a la gestión comunitaria.
Para Dante Muzzio, gerente de Clientes y Asuntos Externos de Suralis, la transformación es irreversible. “El agua es el servicio más básico y prioritario de todos. Por eso impulsamos una política de puertas abiertas y una comunicación transparente, tanto en los momentos positivos como en los complejos”, afirmó. A su juicio, la comunidad demanda procesos claros y participación activa: “La comunidad ya no acepta políticas cerradas. Quiere claridad y diálogo permanente”.
Desde el sector energético, Alondra Leal, gerenta de Asuntos Corporativos y Sustentabilidad del Grupo Saesa, destacó que la vinculación territorial es un trabajo de largo aliento. “Nuestro rol no es solo entregar energía confiable. También debemos comprender los dolores de las personas y generar una experiencia distinta”, señaló. Enfatizó que programas como Somos Vecinos han permitido construir vínculos reales: “Esto avanza escuchando y validando lo que hacemos junto a las comunidades”.
La mirada de la conectividad marítima fue presentada por Héctor Soto, gerente comercial de la Línea de Conectividad de Empresas CPT (Naviera Austral), quien subrayó el rol social de los ferries en zonas aisladas. “En muchas islas y localidades, los ferries son el único medio de transporte. Nuestra labor está profundamente ligada a la vida cotidiana de las comunidades”, explicó. Durante la actividad, expuso cinco iniciativas que buscan generar valor más allá del servicio básico, reforzando la importancia del trabajo colaborativo.
Los tres representantes coincidieron en que la sostenibilidad de los servicios esenciales depende de la confianza, y que esta se construye a través de presencia territorial, diálogo constante y prácticas transparentes. Para ellos, la cercanía no es solo un componente comunicacional, sino un pilar estratégico para responder a las nuevas expectativas sociales.
El encuentro cerró con un mensaje común: las empresas deben avanzar hacia modelos más humanos y participativos, donde la comunicación abierta y la colaboración con las comunidades del sur del país se transformen en la base de una relación sostenible y duradera.