La joven atleta avecindada en Osorno que rompió el récord nacional U18 de 200m planos comparte su emoción y los desafíos de su camino al éxito.

La joven atleta Pilar Rodríguez hizo historia este fin de semana en el Estadio Nacional, al romper el récord chileno sub-18 en los 200 metros planos, con un crono de 24.28 segundos. La marca superó por dos centésimas la registrada en 2010 por Isidora Jiménez, la figura más reconocida de la velocidad nacional.
El logro se concretó durante el Campeonato Nacional Juvenil, generando inmediato reconocimiento por parte del mundo del deporte. La propia Jiménez reaccionó con entusiasmo al posteo de la Federación Atlética de Chile, que celebró a Pilar como “una nueva estrella que comienza a brillar”.
Rodríguez está avecindada en Osorno, es estudiante del Lycée Claude Gay e integrante del Club Gerardo Manzanares, donde entrena con dedicación junto al técnico Martín Carrasco desde que decidió tomarse en serio su pasión por correr. “Siempre me gustó, pero no era algo serio. El año pasado decidí competir y entrenar federadamente”, explicó en una entrevista previa.
Desde entonces, su progreso ha sido meteórico. Pilar no solo bajó sus tiempos de forma sostenida, sino que comenzó a competir a nivel nacional con resultados sobresalientes. Su actuación en el Nacional Juvenil la posiciona hoy como una de las grandes promesas del atletismo chileno.
Detrás de su éxito hay también una historia de esfuerzo familiar. “Mi familia es lo más importante. Me acompañan a todos lados y me apoyan en todo. Eso me llena de felicidad”, confesó emocionada. Sus padres han sido un pilar clave para que pueda participar en campeonatos y mantener su preparación.
A sus 16 años, la velocista osornina ya piensa en grande. Tras salir del colegio, quiere seguir corriendo y desarrollar una carrera que le permita representar a Chile en escenarios internacionales. “Quiero sacarle todo el provecho del mundo a este deporte que me encanta”, declaró.
El récord conseguido por Rodríguez no solo reescribe las estadísticas del atletismo juvenil nacional, sino que también reafirma el talento que surge desde regiones como Los Lagos. En Osorno, su ciudad por adopción, ya se siente el orgullo por una deportista que recién comienza a brillar.
Su nombre empieza a sonar fuerte, y todo indica que Pilar Rodríguez será protagonista en la próxima generación del deporte chileno. Su historia inspira y deja claro que la nueva velocidad chilena viene del sur.