En una nueva campaña de excavación, el equipo de la Fundación Monte Verde revisó sectores clave del sitio junto a investigadores nacionales e internacionales. La Fundación sostiene que no encontró evidencias de la ceniza volcánica ni del desplazamiento de sedimentos planteados en un estudio publicado en Science que cuestionó la antigüedad de Monte Verde.

Una nueva campaña de excavación en Monte Verde volvió a poner el foco en la evidencia arqueológica y geológica de uno de los sitios más relevantes para el estudio del poblamiento temprano de América. Entre el 25 y el 27 de septiembre, la Fundación Monte Verde desarrolló su undécima campaña en el Monumento Histórico ubicado en la comuna de Puerto Montt, con la participación de especialistas y observadores nacionales e internacionales.
Los trabajos fueron dirigidos por el arqueólogo Tom Dillehay, director del proyecto desde 1976, y el geólogo Mario Pino, académico de la Universidad de Los Lagos y responsable de la investigación geológica del sitio desde 1978. Con autorización del Consejo de Monumentos Nacionales, se excavaron cuatro unidades en sectores de los sitios MV-I y MV-II y se revisaron los mismos cortes analizados por investigadores que en marzo de 2026 publicaron en la revista Science un estudio que planteó una antigüedad menor para el sitio.
De acuerdo con la Fundación Monte Verde, la investigación publicada en Science sostiene una antigüedad de entre 8.200 y 4.200 años sobre la base de dos hipótesis: la existencia de una ceniza volcánica de aproximadamente 11.000 años bajo el sitio y el desplazamiento de elementos más antiguos desde una terraza superior hacia la zona donde se encuentra Monte Verde II. La nueva excavación buscó contrastar directamente ambas interpretaciones.
Según el equipo de Monte Verde, los perfiles abiertos durante la campaña no mostraron la presencia de la ceniza volcánica bajo la capa de ocupación ni evidencias de un proceso de arrastre o redepositación de sedimentos que permitiera explicar el desplazamiento planteado en el estudio. El geólogo Mario Pino sostuvo que la estratigrafía debe ser evaluada directamente en los perfiles de excavación y afirmó que las evidencias observadas no respaldarían los dos supuestos sobre los que se construye la interpretación cuestionada.
Tom Dillehay, en tanto, defendió la importancia de analizar el sitio considerando el conjunto de evidencias arqueológicas y su disposición. “Monte Verde no es un conjunto de fechas aisladas. Es un campamento con fogones, estructuras, herramientas de madera y piedra, restos de mastodonte y plantas traídas desde la costa y de otros ambientes distantes, dispuestos tal como los dejaron sus ocupantes”, señaló.
La jornada del 27 de septiembre contó con la presencia de representantes de la Seremi de Ciencia de Los Lagos, el Consejo de Monumentos Nacionales y el Servicio Nacional de Geología y Minería (SERNAGEOMIN), además de investigadores de Chile, Argentina, Uruguay, Perú y Nueva Zelanda. También participaron académicos y especialistas vinculados a la Universidad Austral de Chile, el Núcleo de Estudios Transdisciplinarios del Cuaternario del Sur de Chile (Taquach) y el Laboratorio de Palinología y Paleoecología de la UACh.
El geólogo de SERNAGEOMIN David Quiroz valoró la posibilidad de revisar directamente los perfiles expuestos durante la campaña y destacó la disposición estratigráfica observada. Según explicó, las tefras ubicadas en los niveles superiores aportan además antecedentes para el estudio de los procesos volcánicos desarrollados durante el Holoceno.
Los especialistas que participaron como observadores trabajan ahora en un artículo colaborativo e independiente sobre las observaciones realizadas en terreno. Marcelo Zárate, investigador del CONICET y profesor emérito de la Universidad Nacional de La Pampa, Argentina, explicó que el objetivo de esta participación fue observar directamente la estratigrafía y desarrollar posteriormente un documento propio, independiente de la Fundación Monte Verde.
La Fundación informó que los autores del artículo publicado en Science fueron invitados formalmente a participar en terreno como comentaristas de su propio trabajo, invitación que finalmente no se concretó debido a que la Pontificia Universidad Católica de Chile declinó las fechas propuestas.
Los resultados de esta campaña serán presentados durante octubre en el congreso internacional Paleoamerican Odyssey, en Santa Fe, Estados Unidos. Monte Verde cuenta con más de un centenar de dataciones y décadas de investigación interdisciplinaria, y su interpretación ha tenido un papel relevante en el debate científico sobre el poblamiento temprano de América. El sitio es además Monumento Histórico y forma parte de la Lista Tentativa de Chile para el Patrimonio Mundial de UNESCO.