La undécima versión del encuentro reunió a más de 15 expositores regionales frente al muelle peatonal. La actividad puso en valor el patrimonio, la reutilización y la memoria cultural.

Con una positiva convocatoria de público, este fin de semana se desarrolló la undécima versión de la Feria de Antigüedades en la Costanera de Frutillar, instancia que reunió a más de 15 expositores de la región. La actividad se realizó en el sector de estacionamientos de la Municipalidad, frente al muelle peatonal, y fue organizada por la Oficina de Medioambiente del municipio.
Durante la jornada, los expositores ofrecieron una variada colección de objetos antiguos, piezas únicas y artículos de alto valor patrimonial, despertando el interés de vecinos, turistas y visitantes. Entre los productos exhibidos se encontraron discos de música, teléfonos antiguos, loza y cerámica, candelabros, revistas y diversos objetos que evocan distintas épocas.
La feria se consolidó como un espacio de rescate de la memoria histórica, permitiendo a las nuevas generaciones conocer parte del pasado a través de objetos que forman parte de la vida cotidiana de otras décadas. Asimismo, promovió la reutilización y el valor cultural de las antigüedades, en línea con una mirada sustentable.
Además de su aporte patrimonial, la Feria de Antigüedades se presentó como una actividad familiar, que permitió apoyar el trabajo de expositores locales y regionales, fortaleciendo la economía creativa y el turismo en la comuna de Frutillar, especialmente en temporada estival.
La encargada de Turismo del municipio, Angélica Ojeda, destacó que “estamos muy contentos porque esta feria se está consolidando como la única de este tipo que se realiza en la cuenca del Lago Llanquihue, reuniendo a expositores de nuestra comuna y de la región con piezas únicas”.
Desde el municipio valoraron la positiva recepción de esta tradicional feria, subrayando que iniciativas como esta contribuyen a poner en valor la cultura, el patrimonio y la reutilización, consolidando la Costanera de Frutillar como un espacio de encuentro comunitario y atractivo turístico para la zona.