Investigación liderada desde la Región de Los Lagos revela diferencias genéticas clave. El hallazgo tiene implicancias directas en conservación frente al cambio climático.

Un avance científico de alcance internacional, liderado desde la Región de Los Lagos, está cambiando la forma en que se entiende uno de los pingüinos más estudiados del hemisferio sur. Un equipo encabezado por la investigadora de la Universidad de Los Lagos logró demostrar que el pingüino papúa no es una sola especie, sino cuatro genéticamente diferenciadas.
El estudio, publicado en la revista Communications Biology, analizó más de nueve millones de variantes genéticas provenientes de 64 ejemplares distribuidos en distintas colonias del hemisferio sur, desde la península Antártica hasta islas subantárticas del océano Índico y Pacífico.
La investigación fue liderada por la bióloga marina Daly Noll, académica de la Universidad de Los Lagos, quien explicó que, pese a su similitud física, las diferencias a nivel genómico son profundas, evidenciando procesos evolutivos independientes durante cientos de miles de años.
Uno de los factores clave en esta diferenciación es la baja dispersión de la especie y su comportamiento de filopatría, es decir, la tendencia a reproducirse en la misma colonia. Esta característica ha favorecido la divergencia genética entre poblaciones geográficamente aisladas, incluso en ambientes marinos abiertos.
El análisis también identificó variaciones en funciones biológicas críticas como la regulación térmica, el metabolismo y la comunicación, lo que confirma que cada grupo responde de manera distinta a su entorno. Estas diferencias son especialmente relevantes en el contexto del cambio climático, ya que determinan distintos niveles de vulnerabilidad.
De acuerdo con las proyecciones del estudio, tres de las cuatro especies identificadas podrían enfrentar pérdidas significativas de hábitat hacia 2050, lo que obliga a revisar su clasificación actual. Hasta ahora, el pingüino papúa era considerado de “preocupación menor”, pero esta nueva evidencia podría modificar su estatus de conservación.
Los pingüinos papúa —científicamente conocidos como Pygoscelis papua— son considerados especies centinela, ya que permiten anticipar cambios en los ecosistemas marinos. Su estudio resulta clave para comprender el impacto de las variaciones ambientales en el océano Austral.
Este hallazgo posiciona a la Región de Los Lagos y a la Universidad de Los Lagos como actores relevantes en investigación científica global, aportando evidencia concreta para mejorar las estrategias de conservación y la toma de decisiones frente a los efectos del cambio climático.