El analista internacional de la Universidad Andrés Bello, Marcelo Pérez, sostiene que el estrecho resultado electoral evidencia el desgaste de la clase política peruana y anticipa desafíos en materia de gobernabilidad, seguridad fronteriza y cooperación bilateral.

Perú enfrenta un nuevo escenario de incertidumbre política tras una de las elecciones presidenciales más estrechas de los últimos años. Con más del 97% de las actas contabilizadas, Roberto Sánchez mantiene una reducida ventaja sobre Keiko Fujimori, en un proceso electoral que vuelve a poner de manifiesto la fuerte polarización existente en el país vecino.
Para Marcelo Pérez, analista internacional del Campus Creativo de la Universidad Andrés Bello, el resultado refleja una tendencia que se ha profundizado durante la última década, caracterizada por el desgaste de las fuerzas políticas tradicionales y una creciente fragmentación de la ciudadanía.
“Perú muestra hoy un país dividido no solo políticamente, sino también respecto de cómo entiende el funcionamiento del Estado. Los últimos diez años terminan eclosionando en dos candidaturas muy débiles que representan, por una parte, la corrupción asociada a Keiko Fujimori y, por otra, el fracaso político comprobado de Roberto Sánchez”, afirmó el académico.
Según el especialista, la estrecha diferencia entre ambos candidatos refleja el cansancio de una ciudadanía que ha debido enfrentar años de inestabilidad institucional, cambios de gobierno y permanentes crisis políticas.
“Demuestra cómo la clase política está prácticamente agotada y cómo los candidatos sobreviven gracias al respaldo de una ciudadanía exhausta que busca estabilidad”, señaló.
En este contexto, uno de los principales desafíos para la próxima administración será generar condiciones de gobernabilidad en un escenario político altamente fragmentado, donde los acuerdos y la capacidad de articulación serán fundamentales para avanzar en las reformas que demanda la población.
Implicancias para Chile
Más allá del escenario interno peruano, Pérez advierte que Chile observa con especial atención el resultado de estas elecciones debido a las implicancias que podría tener en materias como migración, seguridad y cooperación fronteriza.
A juicio del académico, la coordinación entre ambos países será clave para enfrentar fenómenos transnacionales como la migración irregular y el crimen organizado.
“Hoy es fundamental un trabajo conjunto en la frontera. No es posible aplicar medidas de seguridad de manera efectiva sin la colaboración de las autoridades peruanas. Se van a requerir reuniones de coordinación, intercambio de inteligencia y trabajo mancomunado”, explicó.
Asimismo, indicó que la crisis migratoria derivada del éxodo venezolano exige respuestas coordinadas y sostenidas en el tiempo por parte de los países de la región.
“La gran crisis migratoria proveniente de Venezuela solo podrá enfrentarse adecuadamente si ambos países trabajan de manera conjunta”, agregó.
Cooperación y estabilidad regional
El especialista también considera que los desafíos compartidos podrían abrir nuevas oportunidades de cooperación bilateral, particularmente en materias vinculadas a seguridad y control fronterizo.
“Podría producirse un acercamiento mayor entre las Fuerzas Armadas de ambos países, considerando que tienen responsabilidades importantes en materia de control fronterizo. Sería un proceso novedoso, pero necesario”, indicó.
Sin embargo, advirtió que cualquier avance en esa dirección requerirá fortalecer las confianzas y construir espacios de colaboración permanentes entre ambas naciones.
Respecto del futuro político peruano, Pérez señaló que algunas reformas institucionales implementadas recientemente podrían contribuir a reducir la inestabilidad que ha caracterizado al país durante los últimos años.
Entre ellas destacó el retorno de un sistema bicameral y la existencia de mayores contrapesos institucionales para evitar procesos recurrentes de destitución presidencial.
“La idea es que las dos cámaras obliguen a los partidos a ordenarse y entender que la gobernanza estable es la única forma de evolucionar tanto como fuerza política como país”, explicó.
No obstante, concluyó que el principal desafío seguirá siendo recuperar la confianza de la ciudadanía en las instituciones democráticas y generar condiciones de estabilidad política que permitan abordar los problemas económicos y sociales que enfrenta el país.
“Para Chile, la estabilidad de Perú no es un tema distante. Sus efectos pueden impactar directamente en materias tan relevantes como la migración, la seguridad fronteriza y la cooperación regional”, concluyó el académico.