El consejero regional de Osorno alertó sobre la pérdida de capacidad real del presupuesto, la deuda flotante histórica y la necesidad de austeridad, eficiencia e impulso a la inversión para 2026.

En el pleno del Consejo Regional de Los Lagos realizado este martes 17 de diciembre en Puerto Montt, el consejero regional de Osorno Alexis Casanova intervino para advertir sobre la compleja situación fiscal que enfrenta la región y llamó a “decir la verdad, aunque incomode”, frente a las altas expectativas ciudadanas de recuperación económica tras el reciente proceso electoral presidencial.
Casanova señaló que, pese a que en términos nominales el Gobierno Regional administra montos similares a los de 2018 —del orden de los 100 mil millones de pesos—, la inflación y la devaluación han reducido cerca de un tercio la capacidad real de inversión. “Es la misma cifra en el papel, pero menos pavimentación, menos equipamiento de salud y menos proyectos productivos”, enfatizó.
El consejero agregó que a esta pérdida de poder adquisitivo se suma una deuda flotante que, según cifras reconocidas por el propio gobernador regional, alcanza los 26 mil millones de pesos, configurando —dijo— el peor momento financiero del Gore Los Lagos desde 1994. Esta situación, advirtió, condiciona seriamente la ejecución presupuestaria de 2025 y 2026.
Asimismo, Casanova vinculó el escenario regional con un problema de alcance nacional, aludiendo a un documento entregado por la bancada de diputados de Renovación Nacional al Presidente electo, donde se advierte falta de transparencia sobre los recursos necesarios para el reajuste del sector público en el Presupuesto 2026. “Ni siquiera tenemos claridad total del tamaño del déficit fiscal que heredará el próximo gobierno”, sostuvo.
En su intervención, el consejero planteó la necesidad de sincerar expectativas y asumir que no será posible resolver de inmediato problemas estructurales como el empleo de calidad o el alto costo de la vida. En ese contexto, propuso para 2026 un mensaje de austeridad responsable, eficiencia radical en el uso de los recursos, priorización de proyectos con impacto social real y el fortalecimiento de convenios de programación bien estructurados entre el nivel central, regional y municipal.
Finalmente, Casanova llamó a asumir un rol activo para destrabar inversiones y combatir la “permisología paralizante”, resguardando estándares ambientales y sociales, pero entregando certezas a quienes quieren invertir en la región. “No prometamos lo que no podemos cumplir. Ofrezcamos seriedad, transparencia y un camino responsable para que Los Lagos vuelva a crecer”, concluyó.