Especialista advierte que el consumo accidental de chocolate puede provocar intoxicaciones graves en mascotas. Actuar rápidamente y consultar a un veterinario es clave para evitar complicaciones.

La celebración de Pascua trae consigo chocolates y dulces que, aunque son parte de la tradición, pueden representar un serio peligro para perros y gatos. El consumo accidental de este alimento, incluso en pequeñas cantidades, puede transformarse en una urgencia veterinaria que requiere atención inmediata.
El director nacional de la Red de Hospitales Veterinarios UNAB, Agustín Cartes, advierte que la toxicidad del chocolate depende de diversos factores, como el tipo de producto ingerido, la cantidad, el peso del animal y el tiempo transcurrido desde el consumo. Los chocolates amargos, el cacao en polvo y los productos de repostería son los más riesgosos debido a su alta concentración de teobromina y cafeína.
Estas sustancias, conocidas como metilxantinas, afectan el sistema nervioso y cardiovascular de las mascotas. Los síntomas pueden aparecer rápidamente e incluir agitación, jadeo, respiración acelerada, taquicardia, temblores musculares, vómitos o diarrea. En cuadros más severos, también pueden presentarse arritmias, hipertermia, incoordinación e incluso coma.
Ante la sospecha de ingestión de chocolate, el especialista recomienda actuar de inmediato y reunir información clave para el veterinario, como el tipo de chocolate, la cantidad aproximada consumida, la hora de ingestión y el peso del animal. Estos datos permiten evaluar el nivel de riesgo y definir el tratamiento adecuado.
Cartes enfatiza que uno de los errores más frecuentes es intentar resolver la situación en casa. No se debe esperar a que los síntomas desaparezcan, minimizar el consumo ni inducir el vómito sin supervisión profesional, ya que esta acción puede agravar el cuadro clínico y generar complicaciones adicionales.
El tratamiento dependerá del nivel de exposición, pero generalmente incluye descontaminación y manejo sintomático bajo supervisión clínica. Los especialistas recalcan que la mejor medida es la prevención, manteniendo los chocolates fuera del alcance de las mascotas durante estas fechas. Ante cualquier sospecha, la consulta oportuna puede marcar la diferencia y salvar la vida del animal.