Especialista destaca sus vitaminas, antioxidantes y beneficios para la salud. El vegetal puede consumirse crudo o cocido para aprovechar mejor sus propiedades.

Incorporar espinaca en la alimentación diaria puede aportar múltiples beneficios nutricionales, según explicó el académico de Nutrición y Dietética de la Universidad Andrés Bello sede Concepción, Javier Maruri, quien destacó el valor de este vegetal por su aporte de vitaminas y minerales esenciales.
El especialista señaló que la espinaca contiene vitamina A, relevante para la salud visual; vitamina C, que contribuye al sistema inmunológico; y vitamina K, fundamental para la coagulación sanguínea. A esto se suman ácido fólico, hierro, magnesio y potasio, nutrientes que favorecen diversas funciones del organismo.
Además, el nutricionista indicó que su consumo regular se asocia a beneficios cardiovasculares y digestivos. “Gracias a su contenido de potasio y compuestos antioxidantes, apoya la salud del corazón, mejora la digestión por su aporte de fibra y contribuye a la prevención de anemia”, explicó, agregando que su bajo aporte calórico la convierte en una alternativa adecuada para quienes buscan controlar su peso.
Respecto a la forma de consumo, Maruri aclaró que tanto cruda como cocida ofrece ventajas. Mientras la espinaca fresca conserva mejor la vitamina C y algunos antioxidantes, la cocción mejora la biodisponibilidad de minerales como el hierro y reduce compuestos que pueden interferir en su absorción.
El académico recomendó integrarla en distintas preparaciones, como ensaladas, omelettes, salteados con proteínas, sopas o batidos verdes, lo que permite diversificar la dieta y aprovechar sus propiedades nutricionales durante todo el año.
Finalmente, el especialista subrayó que la espinaca es un alimento accesible y fácil de incorporar en la cocina diaria. “No requiere grandes cambios, sino pequeñas decisiones que pueden mejorar la calidad de la alimentación”, afirmó, recomendando evitar sobrecocinarla para no perder parte de sus nutrientes.