El académico Nicolás Fernández Astudillo presentó herramientas elaboradas mediante impresión 3D y recursos digitales para facilitar la experimentación en las aulas. La iniciativa busca reducir los costos del equipamiento y promover un aprendizaje práctico de la física en establecimientos escolares y universidades.

Acercar la física experimental a las aulas mediante materiales económicos, herramientas digitales e impresión 3D fue el tema central de una nueva edición del Café Científico de Puerto Montt, que contó con la participación de Nicolás Fernández Astudillo, director de Pedagogía en Física con mención en Educación Astronómica y coordinador del Laboratorio de Didáctica de la Física de la Universidad de Playa Ancha (DFIS-UPLA).
Durante la actividad, el académico abordó los desafíos que enfrenta la enseñanza de esta disciplina, tanto en los establecimientos educacionales como en la formación universitaria de futuros docentes. Su exposición puso énfasis en la necesidad de complementar los contenidos teóricos con experiencias prácticas que permitan a los estudiantes observar, manipular materiales y comprender directamente los fenómenos físicos.
Fernández explicó que el laboratorio de la UPLA desarrolla dispositivos experimentales utilizando recursos de bajo costo, con el propósito de facilitar el acceso a herramientas que habitualmente requieren inversiones importantes. “Nosotros estamos muy preocupados no solo de que los estudiantes aprendan física en el papel, sino que también puedan experimentarla con sus propias manos”, señaló, advirtiendo que la disponibilidad de equipamiento para realizar actividades experimentales continúa siendo una dificultad en numerosos colegios del país.
Impresión 3D para reducir costos
Uno de los principales recursos presentados fue la impresión 3D, que permite fabricar piezas y dispositivos para desarrollar experiencias de laboratorio a una fracción del costo de algunos equipos comerciales. Entre los materiales exhibidos se encontraban soportes, poleas, piezas desmontables, pequeños automóviles y un lanzador de proyectiles, diseñados para estudiar conceptos como el movimiento rectilíneo y parabólico, la posición, el tiempo y la rapidez.
El académico explicó que ciertos componentes disponibles en el mercado pueden superar los $100.000, mientras que sus versiones impresas en plástico permiten desarrollar actividades similares con una inversión considerablemente menor. Esta alternativa también favorece la experimentación, ya que los estudiantes pueden manipular los dispositivos, probar distintas soluciones y aprender de sus errores sin temor a dañar materiales costosos.
Según Fernández, esta experiencia práctica ayuda a que los alumnos pierdan el miedo a interactuar con los instrumentos y se involucren más activamente en su aprendizaje. El objetivo es que la física deje de ser una asignatura centrada exclusivamente en fórmulas y ejercicios escritos y se convierta en una oportunidad para investigar, observar y comprender cómo ocurren los fenómenos.
Diseños digitales y capacitación docente
Otra de las líneas de trabajo del Laboratorio DFIS-UPLA consiste en compartir digitalmente los diseños de los dispositivos, de manera que los establecimientos que cuenten con impresoras 3D puedan fabricar sus propios materiales. Esta modalidad podría facilitar el acceso a recursos experimentales, especialmente en comunidades alejadas de los principales centros de distribución de equipamiento especializado.
Sin embargo, el expositor recalcó que incorporar tecnología no es suficiente por sí solo. También se requiere preparar a los docentes para integrar estos recursos en sus clases y desarrollar actividades que promuevan habilidades científicas, como la observación, la formulación de preguntas y el análisis de resultados. Asimismo, destacó la colaboración entre equipos académicos para compartir diseños y ampliar las posibilidades de experimentación.
La jornada incluyó también una presentación artística a cargo de Vanessa Álvarez, profesora de piano y vinculada al área de coro infantil de la Casa de las Artes de la Universidad Austral de Chile, Sede Puerto Montt. La intervención contempló la interpretación de “A la caza del ñandú”, de Manuel Meriño, y “Fantástiko en Cm”, composición de su autoría.
El Café Científico de Puerto Montt se realiza mensualmente y es organizado por el Proyecto Asociativo Regional (PAR) Explora Los Lagos, del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, ejecutado por la Universidad Austral de Chile, Sede Puerto Montt. La iniciativa cuenta con la colaboración de la Unidad de Vinculación y Comunicación de las Ciencias de esa casa de estudios y el apoyo del restaurante Toco Madera, en Pelluco, promoviendo espacios de encuentro entre la comunidad, la ciencia y el conocimiento.