El informe del Observatorio Laboral reveló una disminución de 1,0% en la ocupación regional durante el trimestre marzo-mayo de 2026. La caída de la administración pública y el aumento del desempleo femenino marcan los principales desafíos.

La Región de Los Lagos registró una disminución del 1,0% en la ocupación laboral durante el trimestre marzo-mayo de 2026 en comparación con el mismo período del año anterior, lo que se traduce en 3.972 personas ocupadas menos. De acuerdo con el más reciente Termómetro Laboral, elaborado por el Observatorio Laboral de la Subsecretaría del Trabajo y ejecutado por la Universidad de Los Lagos, esta caída estuvo explicada principalmente por el descenso del empleo en los sectores de Administración Pública y Defensa (-24,4%) y Enseñanza (-7,0%).
El reporte detalla además que el empleo asalariado presentó una contracción interanual del 2,3%, equivalente a la pérdida de 6.445 puestos de trabajo, impulsada por las reducciones en el aparato público y la Industria Manufacturera. A pesar de este complejo escenario, la tasa de desocupación regional se situó en un 7,1%, y aunque representa un aumento de 0,7 puntos porcentuales respecto al año anterior, Los Lagos se mantiene como la tercera tasa de desempleo más baja del país, ubicándose muy por debajo del promedio nacional de 9,4%.
Al respecto, el seremi del Trabajo y Previsión Social, Jorge Moreno Oyanadel, señaló que las cifras confirman una desaceleración influenciada tanto por factores estacionales como por un menor dinamismo económico a nivel país. “El aumento de la tasa de desocupación de las mujeres, que llegó al 8,9%, nos preocupa y nos desafía a seguir impulsando políticas que amplíen sus oportunidades de acceso al empleo formal”, explicó la autoridad, quien destacó la importancia de proyectos de ley como Sala Cuna Universal, la Ley de Reconstrucción Nacional y el contrato por horas para reactivar las contrataciones.
Por su parte, la directora del Observatorio Laboral, académica Luz Ferrada, advirtió que las variaciones a la baja de este año han sido más pronunciadas que en el ciclo anterior. Ferrada enfatizó que el informe muestra un incremento en el empleo informal —que alcanzó un 28,4%— y un preocupante aumento de la brecha de género, donde la desocupación femenina supera en 3,2 puntos porcentuales a la masculina. Adicionalmente, la región anotó por segundo trimestre consecutivo la tasa de participación laboral más baja de Chile, con un 56,5%.
En el plano económico general, el Producto Interno Bruto (PIB) regional creció un 1,2% durante el primer trimestre de 2026, evidenciando una desaceleración respecto al año pasado. Los sectores que sostuvieron el dinamismo de la actividad económica fueron Comercio (4,4%) y Servicios (2,4%), mientras que la Manufactura retrocedió un 3,6%. Por el lado de la generación de empleo, el sector de Actividades de Atención de la Salud y Asistencia Social lideró el crecimiento con una notable expansión del 26,2%.