Comprometido con la sanidad animal y vegetal, el organismo es clave para el desarrollo sustentable y la exportación agropecuaria del país.

El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) conmemora 58 años de historia institucional al servicio del país, consolidándose como uno de los pilares fundamentales para el resguardo del patrimonio fito y zoosanitario, el desarrollo competitivo del sector silvoagropecuario y la conservación de los recursos naturales renovables.
Desde su creación, el SAG ha jugado un rol estratégico en áreas críticas como la certificación de productos de exportación, el control de plagas y enfermedades, la vigilancia fronteriza y la protección de flora y fauna silvestre. “Nuestro rol es clave para asegurar una producción silvoagrícola y ganadera con garantías sanitarias robustas, y para seguir consolidando a Chile como país exportador confiable”, señaló Francisco Briones, director regional del SAG Los Lagos.
La autoridad regional destacó además el compromiso del equipo humano que conforma el Servicio. “El prestigio de una organización se construye con los aportes de cada una de las personas que han formado parte de ésta. Son ellas quienes, con su vocación de servicio público, han permitido que el SAG sea hoy un referente nacional e internacional”, puntualizó.
A lo largo de su historia, el organismo ha alcanzado hitos de gran impacto, como la declaración de Chile libre de fiebre aftosa en 1981, la erradicación de la mosca de la fruta en 1995 y la eliminación de la peste porcina clásica en 1999. Estos logros han sido clave para posicionar a Chile como un país confiable en materia sanitaria ante los mercados internacionales.
En los últimos años, el SAG ha debido enfrentar emergencias sanitarias complejas como la Anemia Infecciosa Equina, la Influenza Aviar de Alta Patogenicidad y la presencia del nematodo de la frutilla, además del refuerzo de controles fronterizos para prevenir el ingreso de nuevas plagas y enfermedades exóticas.
“Frente a estos retos, el Servicio ha sabido actuar con oportunidad, transparencia y rigor técnico, reafirmando su compromiso con la sanidad silvoagropecuaria y la protección de los recursos naturales renovables”, concluyó Briones.