La capital regional presentó sus avances en economía circular y propuso albergar la próxima reunión internacional impulsada por el PNUMA.

Puerto Montt busca consolidarse como referente internacional en sostenibilidad y economía circular tras postularse como futura sede del próximo encuentro de la Red de Ciudades sobre Economía Circular del Plástico en América Latina y el Caribe, instancia impulsada por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).
La propuesta fue anunciada por el alcalde Rodrigo Wainraihgt Galilea desde Ciudad de Panamá, donde participó por primera vez como expositor en representación de la capital de la Región de Los Lagos.
Durante el encuentro internacional, Puerto Montt presentó experiencias vinculadas a su Plan Carbono Neutro, programas de reciclaje y diversas iniciativas orientadas al cuidado del medio ambiente y la sostenibilidad urbana.
El jefe comunal destacó que concretar una futura reunión de la ONU en Puerto Montt representaría un hecho histórico para la ciudad, permitiendo proyectar internacionalmente el trabajo que se desarrolla en materia ambiental y de economía circular.
La Red de Ciudades sobre Economía Circular del Plástico en América Latina y el Caribe nació en 2025 y reúne a ciudades de distintos países con el objetivo de impulsar estrategias sostenibles para enfrentar la contaminación por plásticos y fortalecer acciones colaborativas frente a los residuos marinos.
Actualmente, la red integra a ciudades de Colombia, Jamaica, Panamá, México, Argentina, Ecuador y Chile, sumándose Puerto Montt como una de las comunas latinoamericanas que busca avanzar en innovación ambiental y desarrollo sostenible.
Uno de los aspectos destacados durante la participación de Puerto Montt fue la presentación de iniciativas relacionadas con la denominada Economía Azul, área en la que la ciudad ha tomado protagonismo gracias a su extensa costa y al impulso de proyectos vinculados a innovación marina y biotecnología.
En ese contexto, el alcalde Rodrigo Wainraihgt también anunció el desarrollo de un proyecto para crear el primer Banco de Carbono Azul, iniciativa orientada a medir la captura de metano y dióxido de carbono por parte de las algas marinas, contribuyendo a la mitigación del cambio climático y al manejo sostenible de ecosistemas costeros.