El Dr. Felipe Mondaca, investigador de la Universidad San Sebastián, lidera un estudio que busca degradar contaminantes y producir hidrógeno verde con apoyo de la física computacional y la mecánica cuántica.

Una investigación desarrollada en Puerto Montt busca abrir nuevas soluciones a la crisis hídrica y a la transición energética. El Dr. Felipe Mondaca, especialista en nanociencias y nanotecnología de la Universidad San Sebastián, estudia materiales fotocatalizadores a escala nanométrica capaces de degradar contaminantes orgánicos en cuerpos de agua, con el objetivo de recuperar su calidad y avanzar hacia un ciclo productivo más limpio y sostenible.
Los nanomateriales fotocatalizadores actúan cuando son expuestos a la luz, acelerando la descomposición o transformación de sustancias sin consumirse en el proceso. Esta tecnología cobra especial relevancia en industrias como la textil, donde los tintes utilizados en la confección de prendas —como los jeans— generan residuos difíciles de eliminar con tratamientos convencionales. “Nuestra meta es que esa agua residual, una vez degradados los contaminantes, pueda ser reutilizada, cerrando un ciclo más limpio y eficiente”, explicó el Dr. Mondaca.
El proyecto, financiado por un Fondecyt de Iniciación, innova al emplear física computacional en lugar de experimentos tradicionales de laboratorio. Mediante simulaciones basadas en mecánica cuántica, el equipo de Mondaca analiza el comportamiento de los materiales a nivel atómico, lo que permite predecir y optimizar sus propiedades sin necesidad de realizar cientos de pruebas físicas.
Para este trabajo, el investigador colabora con el National Laboratory of High Performance Computing en Santiago, utilizando un supercomputador de capacidad única en el continente. Este apoyo tecnológico posiciona a la investigación como pionera en la región y con potencial de impacto a nivel global en el área de la nanotecnología aplicada al agua y la energía.
Más allá de la descontaminación, la visión del Dr. Mondaca es ambiciosa: avanzar hacia la producción de hidrógeno verde a través de estos materiales. Este vector energético es clave en la descarbonización de industrias como el transporte, la producción de fertilizantes y el almacenamiento de energía ya que, a diferencia del hidrógeno gris, su combustión no emite gases de efecto invernadero.
De este modo, la investigación desarrollada en Puerto Montt representa un paso importante hacia un modelo sostenible que combina recuperación de cuerpos de agua y energías limpias. Un esfuerzo científico que conecta la innovación tecnológica con las necesidades ambientales más urgentes del presente y del futuro.