El lanzamiento de la nueva camiseta de Universidad de Chile generó amplio debate en redes sociales. Para el académico UNAB Christian Palacios, su recepción depende menos de la tecnología y más de la coherencia con la historia visual y emocional del club.

La presentación de la nueva camiseta de Universidad de Chile no pasó inadvertida. Apenas se difundieron las primeras imágenes oficiales, hinchas, comentaristas y medios especializados comenzaron a analizar el diseño, comparándolo con versiones anteriores y evaluando su vínculo con la identidad histórica del club azul.
Este tipo de reacciones no es nuevo en el fútbol. Cada cambio en la indumentaria activa debates que trascienden lo estético y se conectan directamente con la memoria colectiva, los hitos deportivos y la forma en que los hinchas se reconocen a sí mismos a través de colores, símbolos y estilos que representan pertenencia.
Para Christian Palacios, académico de Diseño de Vestuario y Textil del Campus Creativo de la Universidad Andrés Bello (UNAB), la aceptación de una camiseta deportiva depende de su coherencia visual. “Una camiseta funciona cuando se percibe alineada con la historia y la identidad del club que representa”, explica, destacando la importancia de respetar códigos gráficos reconocibles.
Si bien la tecnología textil hoy es un estándar en las grandes marcas deportivas, el diseño sigue siendo decisivo. “Los factores clave pasan por el lenguaje gráfico, la paleta cromática y el calce”, señala Palacios, subrayando que se trata de un producto de consumo masivo donde conviven la nostalgia y las nuevas tendencias estéticas.
En ese contexto, el académico advierte un cambio en el perfil del consumidor. “El calce más entallado dialoga con un hincha más consciente del cuerpo y de la estética, sin perder referencias claras a la tradición y al carácter histórico del equipo”, afirma, apuntando a una evolución que busca equilibrar pasado y presente.
Respecto a la polémica que suelen generar algunos diseños, Palacios indica que la clave está en la memoria visual y emocional. “Las camisetas se vuelven icónicas —o polémicas— cuando dialogan o entran en conflicto con la memoria visual del club”, sostiene, agregando que aquellas asociadas a logros deportivos suelen quedar profundamente arraigadas en la identidad colectiva.