El juego como pilar fundamental para la regulación emocional

Dra. Verónica Ariela Barría Jerez, Técnico Universitario en Educación Parvularia, Universidad de Los Lagos.

El juego, especialmente el juego libre y espontáneo, no es simplemente una actividad de ocio para las niñas y niños; es una herramienta esencial para su desarrollo socioemocional y, en particular, para la regulación de sus emociones. Las investigaciones respaldan firmemente esta conexión, revelando cómo el juego ofrece un espacio seguro y natural para que los niños(as) exploren, comprendan y gestionen sus sentimientos.

Peter Gray, psicólogo e investigador postula que el “juego libre y no estructurado es esencial para el desarrollo de la autonomía, la creatividad y la resiliencia en las niñas y niños”, indicando que la disminución del juego libre en la sociedad atrae consecuencias negativas.

Valeska Grau, investigadora UC, indica en sus investigaciones que “el juego guiado incorpora la autonomía y el control de las acciones desde los niños(as). No obstante, incorpora elementos de estructuración del adulto sobre el ambiente del juego. Así, las y los educadores pueden preparar el ambiente de antemano y decidir qué juegos y materiales estarán a disposición del niño y realizar el andamiaje del juego”.

Cada vez hay más evidencia de la importancia del juego para el desarrollo cognitivo y el bienestar emocional, sin embargo, parecen haber menos oportunidades y apoyo para el desarrollo del juego tanto en las instituciones educativas como en el hogar. (Whitebread, Basilio Kuvalja & Verma, 2012).

A través del juego, los niños(as) pueden expresar y procesar emociones complejas, incluyendo el miedo, la frustración, la tristeza o la alegría. El juego simbólico o de roles, por ejemplo, les permite representar situaciones de la vida real o imaginarias, dándoles la oportunidad de “ensayar” respuestas emocionales y desarrollar estrategias para manejarlas. Jugar a ser un superhéroe que supera desafíos, un médico que cuida o un personaje que resuelve conflictos, les ayuda a entender y canalizar sus propios sentimientos.

El juego es un potente reductor del estrés y de la ansiedad porque al sumergirse en una actividad lúdica, los niños(as) liberan tensiones, lo que contribuye a un mayor bienestar emocional.

Al interactuar con otros/as durante el juego, los niños(as) aprenden a compartir, cooperar, negociar y resolver conflictos. El juego en grupo es crucial para el desarrollo de la empatía, ya que les permite ponerse en el lugar de los demás y comprender diferentes perspectivas y sentimientos, desarrollando sus habilidades sociales.

El éxito en el juego ya sea al construir algo, ganar un juego o superar un desafío, contribuye significativamente a la autoestima y la confianza en sí mismos de los niños(as) para enfrentar y superar obstáculos en un entorno lúdico porque les enseña a lidiar con la frustración, a perseverar y a desarrollar resiliencia. Habilidades fundamentales para la regulación emocional ante las adversidades.

El juego, en particular el juego con reglas, contribuye al desarrollo de funciones ejecutivas como la flexibilidad cognitiva, la memoria de trabajo y el control inhibitorio. Estas funciones son esenciales para la autorregulación y permiten a los niños(as) adaptar su comportamiento y emociones a las normas y expectativas del entorno.

El juego es una actividad central en la vida de las niñas y niños y un medio indispensable para el desarrollo integral, especialmente en lo que respecta a la regulación emocional. Promover entornos donde el juego sea libre, creativo y respetuoso es fundamental para que nuestras niñeces adquieran

las herramientas necesarias para comprender, expresar y gestionar sus emociones de manera saludable, sentando las bases para su bienestar mental y social a largo plazo.

Artículos relacionados

Cuando la tecnología se hace en regiones

Fernando Hentzschel, Gerente de Capacidades Tecnológicas de Corfo.     Chile tiene un desafío productivo que no se resuelve solo con más recursos naturales: necesita empresas capaces de des...

Hantavirus: lo que la región necesita saber

Daniela Araneda del Valle, directora Departamento de Salud Pública, Universidad San Sebastián Sede de la Patagonia El aumento de los casos y fallecimientos por síndrome cardiopulmonar por hantav...

Empleo con sentido, territorio y oportunidad

Pedro González Martinic, Vicerrector INACAP Sede Puerto Montt.   Hablar de empleo en la región de Los Lagos no es hablar solo de cifras, es conversar acerca de familias, de jóvenes que buscan su...