El Índice Económico IPP UNAB registró una baja intermensual de -1,1 puntos en octubre, marcada por retrocesos en las expectativas (-4,2) y en la situación macroeconómica (-0,3), mientras el consumo avanzó 2,7 puntos.

El último Barómetro de la Economía Chilena, (ver aquí) elaborado por el Instituto de Políticas Públicas (IPP) de la Universidad Andrés Bello (UNAB), mostró un freno en el proceso de recuperación económica del país. El informe de octubre reflejó una caída intermensual de -1,1 puntos en el Índice Económico IPP UNAB, que pasó de 21,8 a 20,6 puntos, desplazándose desde el cuadrante “bien y mejorando” a “bien, pero empeorando”.
De acuerdo con el reporte, los retrocesos se concentraron en los subíndices de expectativas (-4,2 puntos) y de situación macroeconómica (-0,3 puntos), mientras que el subíndice de consumo registró un avance de +2,7 puntos, impulsado por la reducción de deudores morosos y la creación de nuevos empleos. Estos resultados, según el IPP UNAB, revelan un escenario de desaceleración moderada, luego de varios meses de señales positivas.
El estudio identificó siete movimientos relevantes dentro de los indicadores analizados: cuatro positivos —deudores morosos, creación de empleo, exportaciones y saldos en cuenta corriente— y tres negativos —inflación, dólar e IPSA—. Este comportamiento mixto impactó en el desempeño general del índice, restando impulso a la tendencia de mejora observada durante el tercer trimestre del año.
En el detalle, el subíndice de expectativas sufrió un quiebre en su trayectoria ascendente, cayendo de 42,2 a 38,0 puntos. En tanto, el subíndice de consumo subió de 5,4 a 9,1 puntos, reflejando un mejor ánimo de los hogares, con una leve recuperación del empleo y una mayor capacidad de ahorro. Por su parte, la situación macroeconómica se mantuvo en terreno negativo, con una disminución de -4,6 a -4,9 puntos, afectada principalmente por la volatilidad del tipo de cambio.
El subdirector del Instituto UNAB de Políticas Públicas, Gonzalo Valdés, explicó que “la economía chilena evidencia un equilibrio frágil, donde la mejora en los indicadores de consumo y ahorro contrasta con la debilidad persistente en las variables macroeconómicas, como el IMACEC y el tipo de cambio, que continúan mostrando variaciones sensibles a factores externos y coyunturales”.
En conclusión, el Barómetro UNAB advierte que la economía chilena modera su ritmo de mejora, afectada por un entorno de expectativas más cautelosas y una situación macroeconómica aún rezagada, aunque con signos de resiliencia en el consumo y el empleo. El informe reafirma la necesidad de consolidar políticas públicas que fortalezcan la estabilidad y sostengan la recuperación en los próximos meses.