SAG Los Lagos certifica más de 250 mil kilos exportados en lo que va de la temporada. Empresa local proyecta envíos a Asia y Oceanía.

El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) de Los Lagos confirmó que a la fecha ha certificado más de 250 mil kilos de avellana europea con destino a los mercados internacionales. La temporada, que se inició en marzo y se extenderá hasta octubre, consolida a este fruto seco como uno de los productos emergentes con mayor proyección exportadora en la región.
“El cultivo de avellano europeo se concentra principalmente en la provincia de Osorno y se utiliza para la producción de chocolates, aceites y snacks. Su calidad y sanidad han permitido posicionarlo en mercados exigentes como Europa”, explicó Francisco Briones, director regional del SAG, destacando también los múltiples usos industriales que hacen atractivo este producto.
Una de las empresas regionales que lidera el desarrollo exportador es Nefuen Trading Chile SpA, que recientemente incursionó en nuevos destinos como Australia y Vietnam. Su gerente general, Pablo Ureta Edwards, informó que la firma envió 20.000 kilos a Oceanía y Asia a fines de 2024 e inicios de este año, y proyecta procesar más de 2.000 toneladas en la temporada 2025, con Alemania, España e Italia como principales destinos.
El crecimiento de este rubro ha sido sostenido. De acuerdo con el Catastro Frutícola, actualmente existen 1.412 hectáreas de avellano europeo plantadas en la región, principalmente en las comunas de Puyehue, Río Negro, Puerto Octay, San Pablo y Osorno, además de huertos en Frutillar y Llanquihue. Desde su introducción en 2018, el cultivo ha ganado terreno como alternativa productiva en el sur del país.
“La combinación entre condiciones agroclimáticas favorables, tecnología aplicada y demanda externa ha sido clave”, señaló Briones. Además, valoró el compromiso de los productores locales que han apostado por profesionalizar esta industria y posicionarla dentro de la nueva agroindustria regional exportadora.
El SAG cumple un rol fundamental en este proceso, realizando inspecciones fitosanitarias previas al despacho, garantizando el cumplimiento de exigencias de cada país de destino: ausencia de plagas, condiciones de embalaje, etiquetado y trazabilidad. Esta labor permite que la avellana europea cultivada en Los Lagos siga abriendo mercados y consolidándose como producto de alto valor.