El gremio, presidido por Eduardo Schwerter, respaldó la declaración de Aprobosque y pidió al Gobierno restituir en el Presupuesto 2027, al menos, los recursos asignados en 2026. La organización advierte sobre los efectos que la reducción podría tener en la conservación de los ecosistemas y la agricultura del sur de Chile.

La Asociación Gremial de Agricultores de Llanquihue (Agrollanquihue), presidida por Eduardo Schwerter, manifestó su preocupación por la reducción de recursos contemplada en el proyecto de Ley de Presupuestos 2027 para la conservación del bosque nativo. A través de una declaración pública fechada el 13 de octubre en Puerto Montt, el directorio adhirió al planteamiento de la Asociación de Propietarios de Bosque Nativo (Aprobosque) y solicitó al Gobierno revisar su propuesta presupuestaria.
De acuerdo con los antecedentes expuestos por el gremio, el proyecto contempla una disminución de 48,6% en los recursos que la Corporación Nacional Forestal (CONAF) podrá comprometer en los concursos del Fondo de Conservación, Recuperación y Manejo Sustentable del Bosque Nativo. Asimismo, advierte una reducción de dos tercios en los recursos destinados al Fondo de Investigación de la misma ley. Frente a este escenario, Agrollanquihue pidió restituir, al menos, los montos asignados durante 2026.
La organización destacó la relevancia del bosque nativo para la agricultura del sur de Chile, donde numerosos productores mantienen superficies forestales dentro de sus predios. En la Región de Los Lagos, la superficie de bosque nativo superaría las 500 mil hectáreas, según la estimación entregada por el gremio, descontando grandes proyectos privados de conservación. Estos espacios cumplen funciones que trascienden la actividad productiva, al contribuir a la protección de la biodiversidad, las cuencas y los recursos hídricos.
En particular, Agrollanquihue enfatizó el papel del bosque nativo en la infiltración del agua lluvia, la recarga de las napas subterráneas y la regulación de los caudales. También destacó su contribución a la captura de carbono y a la protección de los suelos frente a la erosión, las remociones en masa y los aluviones. En este contexto, recordó que sectores cordilleranos de la provincia de Llanquihue, como Ralún y Los Riscos, conviven con riesgos asociados a las características de su geografía y a las condiciones ambientales.
El gremio sostuvo que los agricultores que conservan y manejan sus bosques realizan una contribución ambiental y social que beneficia al conjunto de la comunidad, además de desarrollar actividades como la producción de leche, carne y cultivos. Sin embargo, señaló que los costos de mantener estas superficies suelen ser asumidos por los propios propietarios. Por ello, considera que el Fondo de Conservación constituye uno de los instrumentos públicos que reconoce y apoya esta labor.
Desde Agrollanquihue advirtieron que reducir estos recursos podría enviar una señal contradictoria respecto de la necesidad de avanzar hacia un modelo de desarrollo que integre la producción agrícola con la protección de los ecosistemas. La organización planteó que los sistemas productivos del sur de Chile tienen una característica distintiva: la convivencia entre actividades agropecuarias y una importante presencia de bosques y montes, cuyo manejo sustentable puede aportar beneficios productivos, ambientales y sociales.
Finalmente, el directorio solicitó al Gobierno reconsiderar la propuesta presupuestaria y mantener, al menos, los recursos de 2026 para permitir la conservación, recuperación y mantención del bosque nativo. La entidad llamó a fortalecer una estrategia que reconozca el valor de estos ecosistemas para la agricultura regional y las comunidades rurales, enfatizando que proteger el bosque nativo también significa resguardar el agua, los suelos y el patrimonio natural del sur de Chile.
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