El gerente del gremio, Rodrigo Mardones, expuso ante la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados los efectos que esta problemática genera en la ganadería, la seguridad rural y la actividad productiva del sur de Chile.

La creciente presencia de perros asilvestrados en sectores rurales y los graves daños que generan en la actividad agropecuaria fueron parte de la discusión desarrollada en la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados, instancia en la que participó Agrollanquihue representando la realidad que enfrentan agricultores y ganaderos de la Región de Los Lagos.
La participación del gremio (ver 1.23.40) se produjo en el marco de la tramitación del proyecto de ley impulsado por el diputado Daniel Lilayú, iniciativa que busca establecer medidas de prevención, control y gestión frente a los riesgos asociados a perros salvajes o asilvestrados, una problemática que durante los últimos años ha generado creciente preocupación en las regiones del sur del país.
En representación de Agrollanquihue intervino su gerente, Rodrigo Mardones, quien expuso ante los parlamentarios el impacto que los ataques de estos animales provocan en los predios agrícolas y ganaderos, afectando no sólo la producción, sino también la seguridad de las familias que viven y trabajan en sectores rurales.
Durante su presentación, Mardones señaló que los productores requieren herramientas legales efectivas que permitan enfrentar una situación que ha dejado importantes pérdidas económicas y productivas.
“Esperamos que este tema avance y se resuelva en el corto plazo. Los agricultores estamos cansados de no poder defender adecuadamente nuestro ganado, nuestro patrimonio y nuestros animales”, manifestó.
Desde Agrollanquihue explicaron que el debate apunta específicamente a perros asilvestrados, es decir, animales que han perdido su vínculo con las personas y que sobreviven en estado silvestre, desarrollando conductas depredadoras que afectan tanto a la ganadería como a la fauna nativa.
El gremio ha planteado en diversas oportunidades que esta problemática debe abordarse desde una perspectiva integral, considerando el impacto económico que generan los ataques sobre bovinos, ovinos y otros animales de producción, además de los riesgos sanitarios y de seguridad para las comunidades rurales.
El diputado Daniel Lilayú valoró la participación de la organización gremial en la discusión legislativa y destacó la importancia de incorporar la experiencia de quienes enfrentan diariamente esta realidad en terreno.
“Estamos muy contentos porque escuchamos la voz del sur a través de Rodrigo Mardones. Los perros asilvestrados producen un daño enorme en la agricultura del sur de Chile, afectando la economía, a las familias y también a las personas. Con el aporte y la experiencia de Agrollanquihue vamos a construir una buena ley para enfrentar un problema que hace tiempo requería una respuesta”, afirmó.
La iniciativa legal busca avanzar en mecanismos que permitan al Estado contar con herramientas más eficaces para prevenir ataques, proteger la actividad productiva y resguardar a las comunidades rurales, en un contexto donde los casos reportados por agricultores y ganaderos han aumentado significativamente durante la última década.
Desde Agrollanquihue reiteraron que el problema requiere una respuesta urgente y coordinada, señalando que la protección del mundo rural debe ser una prioridad para garantizar la continuidad de la producción agropecuaria, la seguridad de las familias campesinas y el desarrollo sostenible de los territorios rurales del sur de Chile.