Por tercer año consecutivo, el salmón se mantiene como el principal producto no minero del país, alcanzando envíos por más de US$6.500 millones y reforzando su peso en el comercio exterior nacional.

Las exportaciones de salmón continúan reafirmando su rol estratégico dentro del sector exportador chileno. Por tercer año consecutivo, este producto se posicionó como la segunda mayor exportación del país, solo superada por el cobre, consolidándose además como el principal bien no minero de la canasta exportadora nacional.
De acuerdo con el Reporte Anual de Exportaciones 2025 del Consejo del Salmón, durante el año pasado el sector alcanzó envíos por US$6.552 millones, manteniéndose como el segundo producto más exportado de Chile. Estas cifras representan el 17% de las exportaciones no mineras y cerca del 6% del total nacional, confirmando su relevancia para la economía del país.
El buen desempeño también se refleja en las cifras más recientes del Servicio Nacional de Aduanas. Solo en enero, las exportaciones de salmón y trucha totalizaron US$726,5 millones FOB, lo que significó un aumento de 13,54% en comparación con el mismo mes del año anterior, cuando se registraron US$639,85 millones.
El resultado mensual fue igualmente significativo, ya que los envíos de enero se ubicaron 23,09% por sobre diciembre de 2025, período en el que las exportaciones alcanzaron los US$590,21 millones, evidenciando un inicio de año positivo para la industria acuícola.
Desde el sector explican que esta estabilidad como segunda exportación nacional responde a una combinación de factores, entre ellos la diversificación de formatos, mayores eficiencias operativas y un sólido posicionamiento internacional, con presencia en más de 100 mercados, siendo Estados Unidos, Japón y Rusia los principales destinos.
No obstante, el reporte del Consejo del Salmón advierte que, pese a las cifras positivas, el crecimiento sigue siendo moderado y que la industria enfrenta un escenario de estancamiento, marcado por desafíos regulatorios, ambientales y productivos que condicionan su proyección de mediano y largo plazo.