Autoridad sanitaria intensifica monitoreo sin detectar casos positivos en la región. El llamado se centra en fortalecer la bioseguridad en aves de traspatio.

El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) intensificó la vigilancia sanitaria en la Región de Los Lagos ante el riesgo de influenza aviar, reforzando el llamado a la prevención en gallineros y sistemas productivos de traspatio. La autoridad confirmó que, hasta ahora, no se han registrado casos positivos en la zona.
El director regional del SAG, Francisco Briones, explicó que durante el período 2025-2026 se han recolectado 550 muestras en la región, correspondientes tanto a aves domésticas como silvestres. Del total, 171 provienen de aves de corral y 379 de fauna silvestre, lo que forma parte del monitoreo activo implementado en distintos puntos del territorio.
Las muestras se distribuyen por provincias con 154 en Osorno, 242 en Llanquihue, 143 en Chiloé y 11 en Palena. Todas fueron analizadas en el laboratorio SAG Lo Aguirre, sin que se detectaran resultados positivos, lo que confirma la ausencia del virus en la región hasta la fecha.
Desde el servicio indicaron que la vigilancia clínica basada en riesgo se mantiene activa en sectores estratégicos como Puerto Montt, Ancud y Castro, además del monitoreo en centros de rehabilitación de fauna silvestre, incluyendo instalaciones vinculadas a la Universidad San Sebastián y la organización Chiloé Silvestre.
El seremi de Agricultura, Francisco Cárcamo, detalló que se mantiene operativo un centro de operaciones para la gestión epidemiológica y la coordinación con instituciones como SENAPRED, SERNAPESCA, INDAP, CONAF y el Ministerio de Salud. Además, se instruyó vigilancia activa en sistemas productivos cercanos a bordes costeros.
El SAG enfatizó la importancia de reforzar medidas de bioseguridad, especialmente en predios próximos a humedales o zonas frecuentadas por aves migratorias, consideradas principales reservorios del virus. Entre las recomendaciones se incluye mantener a las aves protegidas, evitar contacto con fauna silvestre y resguardar alimento y agua.
También se aconseja restringir el ingreso de personas externas a los gallineros, mantener la limpieza de los recintos y utilizar guantes y botas exclusivas para las labores avícolas. Estas acciones buscan reducir el riesgo de introducción del virus en sistemas productivos familiares.
A nivel nacional, se han confirmado 23 brotes de influenza aviar de alta patogenicidad, principalmente en aves de traspatio. Por ello, la autoridad reiteró la importancia de la denuncia oportuna ante síntomas sospechosos, destacando que la prevención comunitaria es clave para proteger la sanidad animal y la actividad productiva regional.