Puerto Montt y Puerto Varas implementan nuevo sistema de separación de residuos. La medida impulsa la economía circular y la educación ambiental en la región.

Un importante avance en gestión de residuos se concreta en la Región de Los Lagos con la implementación de un sistema de reciclaje domiciliario que ya beneficia a más de 87 mil viviendas en las comunas de Puerto Montt y Puerto Varas.
La iniciativa comenzó a operar a inicios de marzo y es ejecutada por ReSimple, en el marco del cumplimiento de la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor, normativa que promueve la valorización de residuos y la responsabilidad de las empresas en su gestión.
En Puerto Montt, el sistema contempla una cobertura cercana al 78% del territorio comunal, alcanzando a más de 77 mil hogares. Para ello, se instalarán 60 campanas de reciclaje y se implementará un modelo de recolección semi mixto, que incluye retiro de vidrio directamente desde los domicilios.
Además, en el caso de edificios y departamentos, se habilitarán contenedores especiales, maxi sacos y equipamiento que facilitará la correcta separación de residuos, permitiendo avanzar en la adopción de prácticas sustentables en distintos tipos de vivienda.
El alcalde Rodrigo Wainraihgt destacó el impacto del programa, señalando que este sistema representa un cambio estructural en la forma en que la comunidad gestiona sus desechos, promoviendo la separación en origen como eje central del proceso.
En paralelo, Puerto Varas inició su propia implementación con una cobertura estimada del 50% y la instalación de 25 campanas de reciclaje, beneficiando a más de 9 mil viviendas. El sistema considera características similares, adaptadas a la realidad local.
El alcalde Tomás Gárate enfatizó que esta medida marca un cambio cultural en la relación de la ciudadanía con sus residuos, destacando la importancia de avanzar hacia comunidades más conscientes, limpias y comprometidas con el entorno.
Desde ReSimple, en tanto, subrayaron que el éxito del sistema dependerá del compromiso conjunto entre municipios, ciudadanía y actores del ecosistema, consolidando así un modelo de economía circular que permita aumentar la recuperación de materiales y avanzar hacia un desarrollo más sostenible en el sur de Chile.