Región muestra una baja en ocupación, pero mantiene una de las tasas de desempleo más bajas del país. Observatorio Laboral detecta caída en sectores clave, aunque con avances en formalidad y horas trabajadas.

Pese al aumento en la tasa de desocupación registrado en el trimestre enero-marzo de 2025, la Región de Los Lagos sigue posicionándose favorablemente en el contexto nacional. Así lo revela el último Termómetro Laboral, informe elaborado por el Observatorio Laboral de la Subsecretaría del Trabajo, que señala una tasa regional de desempleo de 5,3%, por debajo del 8,7% nacional.
El informe destaca una caída del 1,3% en el número de personas ocupadas en comparación con el mismo periodo del año anterior, lo que rompe la tendencia de crecimiento del empleo regional que se mantuvo durante 2024. Este retroceso se vincula directamente a bajas en sectores como industria manufacturera y transporte y almacenamiento.
“Observamos un comportamiento a la baja tanto respecto del trimestre anterior como del mismo periodo del año pasado, lo que se relaciona con caídas en sectores claves para la economía regional”, explicó Luz Ferrada, directora del Observatorio Laboral y académica de la Universidad de Los Lagos.
En paralelo, el Seremi del Trabajo y Previsión Social, Ricardo Ebner, subrayó que “la informalidad también muestra un comportamiento positivo”, con una baja del 29,6% al 28,2% respecto al mismo trimestre del año pasado. Añadió que desde el Gobierno se están tomando medidas concretas como el aumento del salario mínimo, que alcanzará los $529.000 a partir de mayo.
La disminución del empleo se concentra en industrias manufactureras, comercio, y transporte, aunque sectores como enseñanza, salud y agricultura han mostrado señales de recuperación. Además, la masa total de horas trabajadas semanalmente en el empleo formal ha crecido un 23,3% desde 2022, con un fuerte incremento en la participación femenina (38,2%).
Otro dato relevante es que 317.948 personas en la región están fuera de la fuerza de trabajo. En mujeres, las principales razones son jubilación, labores familiares permanentes y estudios; mientras que en hombres predominan la jubilación y razones de estudio. Esta dinámica plantea desafíos estructurales para una mayor inclusión laboral.