Educadoras de párvulos llaman a priorizar el juego, la exploración y el bienestar integral en la educación inicial, y a fortalecer el vínculo con las familias.

Tres educadoras de párvulos chilenas, Tamara Coronado, Yohana Hernández y Daniela Villagra, fueron seleccionadas como finalistas de la categoría Educación Parvularia del Global Teacher Prize Chile 2025. El reconocimiento, impulsado por Elige Educar junto a Fundación Educacional Oportunidad y Fundación YA, las motiva a visibilizar los principales desafíos de la primera infancia en el país.
Las finalistas subrayan que la asistencia regular al jardín infantil es clave para que cada niño y niña despliegue sus aprendizajes, fortalezca su desarrollo socioemocional y construya vínculos fundamentales para su trayectoria escolar. “Queremos que se entienda que la educación parvularia es un espacio de oportunidades y no solo un requisito más en la vida escolar”, enfatizan.
Asimismo, advierten sobre la necesidad de evitar la escolarización temprana, manteniendo a la primera infancia en el centro del proceso educativo. Para ellas, privilegiar el juego, la exploración y el bienestar integral es indispensable para garantizar experiencias significativas en esta etapa formativa.
Las educadoras destacan, además, la importancia de reforzar la alianza con las familias, a quienes consideran protagonistas junto a los equipos pedagógicos en la formación de la primera infancia. Señalan que, cuando escuela y hogar trabajan en conjunto, se abren espacios para el juego, la creatividad y la autoestima, factores hoy amenazados por el exceso de pantallas y la falta de tiempo compartido.
En este contexto, valoran que premios como el Global Teacher Prize Chile visibilicen la labor de quienes trabajan en este nivel educativo. Recuerdan que la educación parvularia requiere condiciones dignas, formación continua y bienestar para los equipos pedagógicos, ya que de su compromiso y preparación depende, en gran medida, el desarrollo de las futuras generaciones.
“Ser parte de este premio es un honor, pero nuestro mayor anhelo es que niñas y niños de todo Chile tengan acceso a una educación inicial inclusiva y de calidad, que les permita soñar y construir sus proyectos de vida”, concluyen las finalistas, invitando a la sociedad a poner la primera infancia en el centro de las prioridades educativas.