Un estudio del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Andrés Bello revela qué significa hoy “ser de centro” en la política chilena: apertura a acuerdos, visión liberal en lo valórico, rol estatal en la economía y demanda de orden y seguridad.

A casi dos meses de la primera vuelta presidencial, el Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Andrés Bello (IPP-UNAB) publicó una encuesta que buscó comprender qué entienden los chilenos por “ser de centro” en el actual escenario político. El sondeo cobra relevancia considerando que seis de cada diez personas no se sienten identificadas con el ideario de ningún conglomerado político, mostrando la magnitud de la crisis de representación.
Entre los hallazgos principales, el 61% de los consultados declaró sentirse poco o nada identificado con los partidos, una tendencia aún más marcada entre quienes se consideran independientes (86,4%) y de centro (67,2%). A su vez, el 57% cree que las élites políticas y económicas han dejado de representar a la ciudadanía, percepción más fuerte en personas de izquierda, centro izquierda e independientes.
El votante de centro aparece como más proclive al diálogo. El 70,7% de quienes se definen de esa forma asegura escuchar argumentos de todas las posiciones antes de decidir su voto, y el 70,2% desconfía de los extremos ideológicos. Además, un 47% cree que la política funciona mejor cuando “nadie gana todo y todos ceden algo”, reforzando la idea de acuerdos y pragmatismo.
En cuanto a políticas públicas, el estudio muestra que los votantes de centro respaldan mayoritariamente la gratuidad de la educación superior solo para quienes no puedan pagar (46,2%) y que la acción del Estado debe combinar apoyo con responsabilidad individual en materia de ingresos. En lo valórico, el 44% de los encuestados de centro se inclina por mantener el aborto en tres causales, aunque también emerge apertura hacia marcos más amplios.
La seguridad es un eje central. El 69,1% de quienes se perciben de centro cree que, ante contextos de amenaza, el orden y la autoridad deben ser prioritarios. En esa línea, un 50,2% respalda la participación acotada y coordinada de las Fuerzas Armadas para enfrentar la violencia. Incluso en el debate sobre la pena de muerte, un 41,8% de los votantes de centro cree que debería reimplantarse en los crímenes más graves, evidenciando la importancia del orden como valor político.
El posicionamiento ideológico de los encuestados también ofrece claves. En economía, los votantes de centro se ubican más cercanos a la intervención estatal (2,3 en escala de 1 a 4). En valores, tienden a ubicarse en un punto medio (2,4), con mayor apertura liberal en comparación a la derecha. En seguridad, en cambio, se alinean fuertemente hacia la defensa del orden y la autoridad (3,0), lo que los acerca a la derecha y centro derecha en este eje.
Según Gonzalo Valdés, subdirector del IPP-UNAB, “el centro político muestra hoy una fuerte desvinculación con las instituciones representativas, lo que lo deja sin candidatos claros y tensiona a los partidos que buscan su adhesión”. Por su parte, la investigadora Sandra Bravo planteó que “el centro no es un punto intermedio fijo, sino un espacio que oscila según el contexto, valora avances normativos en lo valórico y exige orden con control democrático”.
La encuesta se aplicó entre el 4 y el 17 de agosto de 2024 a 2.810 personas mediante un panel online representativo a nivel nacional. El estudio, con un margen de error de 6,74%, entrega una radiografía del votante de centro en Chile: pragmático, liberal en valores, con visión estatal en la economía y con una clara demanda de orden y seguridad, claves que marcarán la contienda electoral de los próximos meses.
Ver encuesta: Dónde está centro político