El arzobispo de París Laurent Ulrich reabrió la Catedral de Notre Dame de París llamando a las puertas tras casi seis años de trabajos de renovación.

El arzobispo de París, Laurent Ulrich, reabrió este sábado oficialmente la catedral de Notre Dame con un rito que ha consistido en llamar solemnemente a las puertas golpeando con su cruz y esperar la respuesta del templo gótico, que ha sido entonada por los coros en su interior, antes de cruzar el umbral.
A la ceremonia, que tuvo que reajustarse por culpa del viento y la lluvia, asistieron líderes de todo el mundo, como el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, y la primera dama, Jill Biden; la primera ministra italiana, Giorgia Meloni o el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.
En compañía de otros clérigos, Ulrich hizo una breve procesión con la cruz de madera con la que ha golpeado a las puertas (hecha con madera recuperada de las ruinas del incendio de abril de 2019). Todo ello vestido con una capa con colores verde, rojo, amarillo y azul, cada uno con un significado litúrgico especial.
Al abrir las puertas se dirigió a la pila con el agua bendita antes de volver al exterior para invitar a entrar a Macron, a la primera dama francesa y a la alcaldesa parisina.
En la oportunidad, Macron pronunció un discurso y más tarde el arzobispo Ulrich continuó con los ritos religiosos previstos.