El Índice Económico IPP UNAB subió 4 puntos en agosto, impulsado por las expectativas y el mejor ánimo de los consumidores, aunque persisten debilidades en el escenario macroeconómico.

El Barómetro de la Economía Chilena, elaborado por el Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Andrés Bello (UNAB), reveló que en agosto la economía nacional mostró señales de recuperación tras un aumento intermensual de +4 puntos en el Índice Económico IPP UNAB. Este indicador, que mide 24 variables claves de la economía, alcanzó 20,5 puntos frente a los 16,5 registrados en julio, gracias a mejoras en las expectativas (+8,4) y en la situación de los consumidores (+1).
El informe destaca que durante agosto se observaron doce movimientos dentro de las variables monitoreadas: seis positivos —como la caída en la incertidumbre económica, mayor confianza empresarial, alza del IPSA, disminución en la tasa de crédito de consumo y aumento en la inversión extranjera— y seis negativos, entre ellos la inflación, el retroceso en el IMACEC y una baja en las exportaciones. Este balance mixto reflejó un repunte en comparación al mes anterior, lo que sugiere un mayor dinamismo en la economía chilena.
De acuerdo con el Barómetro, un 16,7% de los indicadores se ubicaron en el cuadrante más favorable “bien y mejorando”, como el IPSA y el riesgo país. En contraste, un 12,5% se concentró en el peor escenario “mal y empeorando”, donde figuran la confianza de los consumidores, la tasa de ocupación y las exportaciones. Otras variables, como las remuneraciones reales y el precio del cobre, permanecieron estables sin cambios de tendencia.
El subíndice de expectativas fue el de mejor desempeño, subiendo de 29,3 a 37,7 puntos. Este avance se explicó por la caída de la incertidumbre económica, el alza en la confianza empresarial y un fuerte crecimiento del IPSA. Sin embargo, la confianza de los consumidores retrocedió, cayendo de 42,7 a 41,6 puntos, lo que refleja un deterioro en la percepción sobre la situación económica actual de los hogares.
En tanto, el subíndice de situación de los consumidores registró un alza de un punto, pasando de 7,7 a 8,7. La baja en la tasa de interés de créditos de consumo fue un factor positivo, mientras que el alza en la inflación, el aumento de deudores morosos y la caída en la tasa de ocupación limitaron el avance.
El único retroceso se dio en el subíndice de situación macroeconómica, que bajó de -1,8 a -4,2 puntos, explicado por la disminución en el crecimiento del IMACEC y la caída de las exportaciones. Pese a ello, se observaron señales positivas como la apreciación del peso frente al dólar y el alza de la inversión extranjera directa.
El subdirector del Instituto UNAB de Políticas Públicas, Gonzalo Valdés, sostuvo que la mejora de agosto se explica más por un fenómeno de expectativas que por un cambio estructural en la economía. “Los agentes económicos muestran un mayor optimismo, lo que impulsa ciertas variables de corto plazo. Sin embargo, el desempeño macroeconómico sigue en niveles bajos y sin señales claras de un crecimiento sostenido”, advirtió.
Finalmente, el informe concluye que si bien el repunte observado en agosto aporta dinamismo tras la caída de julio, los desafíos persisten. Consolidar un crecimiento sostenido, mejorar la productividad y generar empleo de calidad son tareas pendientes para que la economía chilena avance de manera más sólida en los próximos meses.