La historia de la inmigración alemana en el sur de Chile es un relato complejo y poco difundido. A menudo, se asume erróneamente que todos los colonos provenían de la actual Alemania, cuando en realidad, muchos de ellos llegaron desde regiones que hoy pertenecen a Austria y la República Checa.

Uno de los factores que impulsó esta migración fue la guerra entre Prusia y Austria en 1866. Este conflicto, que culminó con la victoria prusiana, dejó en ruinas varias regiones del Imperio Austrohúngaro, llevando a muchas familias a buscar un nuevo comienzo en América. Esta doble vertiente de la colonización alemana tuvo una influencia significativa en la rivalidad entre ciudades del sur de Chile, como lo ha explorado el periodista osornino John Müller en sus artículos y en su libro Huasos en la Aldea Global.
Nueva Braunau y la confusión histórica
Uno de los errores más comunes es asociar el origen de Nueva Braunau, en Chile, con Braunau-am-Inn, el pueblo austríaco donde nació Adolf Hitler. Esta confusión, alimentada en parte por relatos anecdóticos, ha sido desmentida por los historiadores. En realidad, Nueva Braunau debe su nombre a Braunau-am-Oder, actualmente conocida como Broumov, ubicada en la República Checa.
Broumov, que formaba parte de los Sudetes, fue un territorio marcado por tensiones étnicas y conflictos políticos, primero bajo el dominio nazi y luego bajo la dictadura soviética. En 1990, John Müller visitó Braunau-am-Inn por error, en busca de sus raíces familiares. Fue allí donde un sacerdote local le indicó que su verdadero destino estaba a más de 300 kilómetros al este, en Broumov.
El legado de Emilio Held Winkler
Gran parte de lo que hoy sabemos sobre la colonización alemana en el sur de Chile se debe a la investigación de Emilio Held Winkler. Nacido en Los Bajos, comuna de Puerto Octay, en 1898, fue un historiador autodidacta que dedicó su vida a documentar la llegada y establecimiento de los colonos. Entre sus obras destacan Documentos sobre la colonización del Sur de Chile (1970), Ensayo histórico de Puerto Octay (1986) y varias recopilaciones de mapas y documentos históricos.
A pesar de su contribución fundamental al estudio de la colonización alemana, Held Winkler no ha recibido el reconocimiento académico que merece en Chile. Sin embargo, su trabajo fue distinguido con la Orden al Mérito por la República Federal de Alemania.¿
John Müller plantea que la guerra entre Prusia y Austria en 1866 fue un factor clave en la emigración hacia Chile. Tras la derrota austrohúngara en la batalla de Königgrätz (hoy Hradec Králové), Prusia saqueó Braunau y sus alrededores, dejando a la población en la miseria. En las décadas siguientes, cientos de familias partieron a América en busca de nuevas oportunidades.
En 1872, comenzó una oleada migratoria desde los Sudetes hacia Chile. Según la investigación de Félix Berger Mercado, familias de diversas localidades de Bohemia emprendieron el viaje. Entre ellas estaban los Hofmann, Kahler, Klinke, Lehmann y Opitz, quienes llegaron a Puerto Montt el 29 de febrero de 1872 a bordo de la barca Wandrahm.
El 8 de marzo de 1873, la barca San Francisco trajo otro grupo, compuesto por familias como Alt, Hausdorf, Histchfeld, Kreisel y Winkler, quienes se establecieron en Quilanto, cerca de Puerto Octay. En 1874, nuevas expediciones llegaron en los barcos Ceres y Etienne, sumando en total más de 360 personas.
Un documento de los Jesuitas de Puerto Montt fechado el 25 de febrero de 1874 registra la llegada de “146 colonos bohemios, católicos, gente robusta y de buen carácter”. Estos inmigrantes se asentaron en Puerto Octay, Quilanto y en las faldas del volcán Calbuco.
A diferencia de los inmigrantes que llegaron a Valdivia en 1848, que eran en su mayoría profesionales liberales que huían de la represión política en Alemania, los colonos de Nueva Braunau eran campesinos y artesanos católicos, empujados por la pobreza y las secuelas de la guerra. Su llegada marcó el desarrollo de la región de Llanquihue, aportando a la economía local y dejando una huella cultural que perdura hasta hoy.
El estudio de la colonización alemana en Chile aún tiene muchas aristas por explorar. La obra de investigadores como Emilio Held Winkler y John Müller contribuye a esclarecer la verdadera historia de aquellos colonos que, aunque etiquetados como “alemanes”, provenían de diversas regiones de Europa Central. Su legado sigue vivo en las tradiciones y en la identidad del sur de Chile.