Con la presencia de soldados de la Guardia Nacional de California y un toque de queda se busca evitar los saqueos en las viviendas que aún quedan en pie.

Este viernes el acceso a la ciudad de Altadena, afectada por los incendios, era regulado por los soldados y oficiales de varias agencias de la ley locales y del estado, que solo permitían la entrada a los bomberos, el personal que atiende la emergencia y miembros de la prensa, según pudo comprobar Agencia EFE. Incluso, los residentes de la zona que fueron evacuados y querían regresar a ver cómo se encontraban sus hogares tenían restringido el paso.
Desde la Guardia Nacional de California fueron desplegados cerca de 600 soldados para ayudar tanto a los bomberos como a la Policía con la emergencia desatada por seis fuegos.
Evacuaciones
Para Francisco Torres, un vecino de la ciudad de Altadena que ha estado vigilando un conjunto de 60 apartamentos que quedó en pie tras el paso de las llamas del incendio Eaton, la llegada de los soldados ha significado un alivio. El inmigrante mexicano que fue evacuado el martes pasado con su esposa y sus dos hijos decidió regresar a las pocas horas para cuidar las pertenencias de su familia y de los vecinos del conjunto residencial de 60 apartamentos donde vive.
«No podemos dejar que nos arrebaten lo poco que nos queda», dice Torres, que trabaja en seguridad y decidió patrullar las pocas estructuras y edificaciones que quedan en pie. Cuenta que han sido dos noches «difíciles» por la presencia de hombres encapuchados que van en bicicletas y carros por las solitarias calles.
Saqueos
Al menos 18 personas se han arrestado por saqueos en las áreas devastadas por los incendios, 15 de ellos fueron detenidos en el área del incendio Eaton, donde Torres vigila y los otros tres fueron detenidos en Palisades, una ciudad acaudalada hogar de estrellas de Hollywood y el deporte que prácticamente desapareció del mapa.
Control de las llamas
A cuatro días de que se desataran los principales incendios que han destruido más de 12.000 estructuras, casi la mitad en Altadena y Pasadena, los bomberos han logrado finalmente controlar de alguna manera las llamas, gracias a que los vientos disminuyeron.
El jefe de bomberos del condado de Los Ángeles, Anthony Marrone, dijo que los equipos «estaban en su mejor posición hasta ahora para controlar los incendios».
El avance también se debe a la ayuda que ha llegado desde otros condados y estados vecinos como Arizona. Incluso México y Canadá han enviado equipos para ayudar en el combate de las llamas.