El crimen fue descubierto por Gendarmería, cuando encontraron al hombre de 70 años con más de 200 puñaladas perpetradas por su compañero de celda.

El crimen, ocurrido el 4 de diciembre, fue descubierto por Gendarmería durante el desencierro de la población penal de Alto Bonito, momento en el que se encontró el cuerpo sin vida de la víctima, un hombre condenado por delitos sexuales, quien fue atacado por su compañero de celda, un recluso de 38 años que cumple una condena de presidio perpetuo.
Según la fiscal Miryam Pérez, el homicidio ocurrió en el interior de la celda compartida por ambos internos, y la víctima recibió alrededor de 200 heridas cortopunzantes, principalmente en la zona cervical y el abdomen.
El ataque fue perpetrado con un arma blanca de fabricación artesanal, según informó el director regional de Gendarmería, coronel Edgardo Caniulef.
Investigación en curso
La Brigada de Homicidios y el Laboratorio de Criminalística (Lacrim) de la Policía de Investigaciones (PDI) están a cargo de las pesquisas.
Una de las líneas de investigación se centra en los antecedentes psiquiátricos del agresor, ya que en la ficha que maneja Gendarmería sobre el imputado, se han encontrado referencias a posibles problemas de salud mental. La fiscal Pérez precisó que esta información será clave para entender las circunstancias que llevaron a este brutal homicidio.
Sistema penitenciario en crisis
Este asesinato se suma a la creciente preocupación por la violencia dentro de las cárceles chilenas. Apenas días antes, el 30 de noviembre, se registró un macabro crimen en la cárcel de Concepción, donde otro reo fue decapitado por su compañero de celda.
El ministro de Justicia, Jaime Gajardo (PC), había declarado recientemente en una entrevista con El Mercurio que Gendarmería tiene el “control efectivo” de todas las cárceles del país, una afirmación que ha sido puesta en duda tras los recientes hechos de violencia.