El municipio comenzó un plan de intervención vial en distintos sectores de la comuna para reforzar la seguridad de peatones y conductores.

Con el objetivo de mejorar la seguridad vial y disminuir los riesgos de accidentes, la Municipalidad de Frutillar inició un plan de instalación de reductores de velocidad en distintos puntos de la comuna.
La iniciativa contempla intervenir un total de 50 sectores identificados como zonas críticas debido al exceso de velocidad y al alto flujo peatonal, especialmente en áreas residenciales y cercanas a establecimientos educacionales.
Los primeros trabajos fueron ejecutados por funcionarios del Departamento de Operaciones en avenida Alessandri, a la altura del Liceo Ignacio Carrera Pinto, además de pasaje Guerrero, en el sector Pantanosa.
El alcalde Javier Arismendi supervisó en terreno las labores y destacó que esta medida responde a una de las principales solicitudes planteadas por vecinos y comunidades de distintos sectores de Frutillar.
Según explicó la autoridad comunal, la instalación de reductores busca disminuir la velocidad de circulación de vehículos y entregar mayor seguridad a peatones, familias y estudiantes que diariamente transitan por estas vías.
El jefe comunal agregó que actualmente existe una importante demanda por este tipo de infraestructura vial en la comuna, razón por la cual el municipio continuará avanzando progresivamente en nuevos puntos priorizados.
Dentro de las próximas intervenciones consideradas por el municipio se encuentra la instalación de un nuevo reductor de velocidad en avenida Nueva Nueve, sumándose a las obras ya ejecutadas en otros sectores urbanos.
Desde el municipio señalaron que este plan forma parte de las acciones orientadas a fortalecer la seguridad vial, mejorar la convivencia en los barrios y responder a las necesidades planteadas por la comunidad frutillarina.