El remo chileno festeja la corona sudamericana con destacada actuación de deportistas de la Región

Los representantes locales Clemente Grob, Isidora González, Christina Hostetter y Brahim Alvayay fueron protagonistas en campeonato realizado en Paraguay. Completando otra jornada brillante para el remo chileno, el representativo nacional finalmente obtuvo el título sudamericano en el campeonato adulto y juvenil que concluyó en Asunción, Paraguay. Y es que el equipo se ubicó en lo más alto del medallero al conseguir la máxima cantidad de preseas de oro, con un total de 12 y en la que destacaron las actuaciones de los remeros de la Región de Los Lagos, el frutillarino Clemente Grob y los puertomontinos Christina Hostetter, Isidora González y Brahim Alvayay. La delegación de Chile se coronó además con dos medallas de plata y tres de bronce. En la jornada de cierre de las pruebas, el representante del club Viento Sur de Llanquihue, Clemente Grob logró su segundo oro en el certamen, tras vencer en la definición del Cuatro Sin juvenil, en el equipo que integraron además Domingo Vásquez, Rafael Labatut y Rafael Menjiba, luego de marcar un tiempo de 6 minutos 10 segundos y 59 centésimas, en tanto los botes de Argentina y Brasil se quedarían con la plata y el bronce respectivamente. El día martes, Grob había conseguido la presea dorada en la final del Single Juvenil masculino con una marca de 7 minutos, 8 segundos y 97 centésimas, superando a sus rivales de Brasil y Argentina. Mientras que la puertomontina Isidora González, de Viento y Marea, festejó la presea máxima al imponerse en la final del Cuatro juvenil femenino, junto a sus compañeras Catalina Fierro, Amanda Araneda y Trinidad Díaz. Las chilenas se llevaron para la casa el oro con un tiempo de 6 minutos 49 segundos y 34 centésimas. La plata y el bronce fueron para Argentina y Brasil. En tanto que Christina Hostetter, perteneciente a Viento y Marea, conquistó el bronce en el Single femenino adulto con un crono de 7 minutos 57 segundos y 94 centésimas. Brasil y Paraguay se quedan con el oro y la plata respectivamente. Y su coterráneo del mismo club, Brahim Alvayay se adueñó también del tercer puesto en el Cuádruple masculino, en la tripulación que integraron Felipe Cárdenas, Andoni Habash y Alfredo Abraham con un crono de 5 minutos, 59 segundos y 51 centésimas. El oro fue para Uruguay y la plata, para Argentina En la jornada final del Sudamericano, también se coronaron campeones la dupla nacional de Nahuel Reyes y Marcelo Poo al aseguraron la medalla de oro en el Dos sin masculino, superando a las embarcaciones de Uruguay y Paraguay. En tanto que en el Doble Sin juvenil, las representantes chilenas Emily Serandour y Emilia Rosas se adjudicaron la final de la categoría, siendo seguidas por el bote de Argentina y Paraguay. Antonia y Melita Abraham se volvieron a subir al podio sudamericano tras quedarse con el primer puesto en el Doble Par Femenino, con una marca de 6 minutos 58 segundos y 97 centésimas, las olímpicas conquistan la de oro para el team chileno. La plata y el bronce le correspondieron a Brasil y Paraguay. ARRANQUE DEL CERTAMEN En el primer día, la porteña Christina Hostetter había conseguido el primer lugar en el bote Cuádruple Femenino adulto, conformado además por Josefa Vila y las hermanas Melita y Antonia Abraham, cronometrando un tiempo de 6 minutos 43 segundos y 7 centésimas, en tanto que la plata y el bronce fueron para los equipos de Brasil y Argentina, respectivamente. La siguiente presea dorada fue para el porteño Brahim Alvayay y el sampedrino Alfredo Abraham en el Doble par masculino adulto quienes remataron primeros con un registro de 6 minutos, 28 segundos y 44 centésimas y secundados por los representativos de Argentina y Uruguay. En otro de los resultados destacados figura el primer puesto obtenido por las hermanas Abraham, en la que las de San Pedro de la Paz, se subieron a lo más alto del podio en el Dos Sin Femenino con un crono de 7 minutos 19 segundos y 57 centésimas instalándose en la primera posición. La plata y el bronce fueron para Argentina y Brasil. También cruzó primero la meta, la embarcación de los valdivianos Rafael Labatut y Domingo Vásquez en el Dos Sin Juvenil masculino, que registraron un tiempo de 6 minutos, 58 segundos y 65 centésimas. Argentina y Brasil completaron el podio.
El día que un OVNI aterrizó en Pelluco y nadie quiso contar la verdad

Si hablamos de mitos, secretos y fenómenos inexplicables, la provincia de Llanquihue no solo guarda historias de colonos alemanes, volcanes y lagos que parecen espejos. También esconde un capítulo que, aunque silenciado por los informes oficiales, marcó para siempre a quienes lo vivieron. Una noche de 1965, bajo el cielo despejado de Pelluco, Puerto Montt, un objeto luminoso cambió la historia del sur de Chile. Corría el invierno de 1965, cuando la calma costera de Pelluco fue quebrada por algo más que las mareas. Lo que muchos recuerdan como “la gran oleada ovni del 65” tuvo un episodio crucial en este sector turístico de Puerto Montt, frente al inmenso Lago Llanquihue. Entre los testigos de aquel fenómeno estaba Raúl Gajardo Leopold, ex Mayor de Carabineros de Osorno e investigador del fenómeno ovni, quien esa noche recibió un llamado inusual: vecinos de Pelluco aseguraban ver luces gigantescas, como focos de auto, que flotaban a escasos 100 metros de altura sobre sus casas. El ex Mayor, que esa noche estaba de servicio, acudió al lugar acompañado por una patrulla armada. “El pánico era real”, relató años después. Decenas de pobladores vieron cómo esas luces se desplazaban lentamente bordeando la costa, rumbo a Piedra Azul, antes de perderse en el horizonte. Pero lo más extraño ocurrió a las 4:20 de la madrugada, en una casa cercana donde se velaba a una joven estudiante. Un estruendo parecido a una explosión hizo vibrar las ventanas. Afuera, el paisaje había cambiado: detrás de los árboles, a solo 300 metros, una inmensa masa de luz violácea palpitaba, como suspendida en el aire. Testigos directos afirmaron haber visto cómo aquella luz descendía lentamente, tocando tierra. Minutos después, tras otro sonido sordo, la luminiscencia se elevó con movimientos extraños y desapareció hacia el cielo “a una velocidad imposible de describir”. Lo que encontraron al amanecer sería aún más perturbador: un enorme claro de 60 metros de diámetro y un metro de profundidad donde antes había árboles y vegetación. La tierra simplemente había desaparecido, como si hubiera sido absorbida desde abajo. No había rastros de quemaduras ni huellas convencionales, solo raíces expuestas y un vacío inexplicable. La intendencia de la época ordenó una investigación. La explicación fue simple y tibia: “hundimiento por exceso de humedad”. Sin embargo, 1965 fue uno de los años más secos de la década. Días después, según reveló Gajardo Leopold, una comisión científica estadounidense llegó silenciosamente al sitio. Su análisis, conocido años más tarde, indicó que las raíces del lugar fueron desprendidas sin fuerza mecánica aparente. La hipótesis que surgió: un campo antigravitacional levantó la tierra. Este episodio no es aislado. La zona del Lago Llanquihue ha sido escenario de fenómenos anómalos desde hace décadas, desde luces errantes sobre el agua hasta testimonios en Frutillar, Puerto Varas y Ensenada que dan cuenta de extraños objetos en el cielo. La fenomenología ovni, al igual que la naturaleza indómita del sur de Chile, tiene raíces profundas en el imaginario y en los relatos de generaciones. Hoy, a casi 60 años de ese suceso, los enigmas siguen flotando sobre las aguas del Llanquihue. ¿Qué ocurrió realmente aquella noche en Pelluco? ¿Por qué las autoridades callaron? Y, sobre todo, ¿qué secretos aún esconde este territorio rodeado de volcanes y lagos? Quizás, cada vez que mires el reflejo del cielo en el Lago Llanquihue, la respuesta siga ahí, esperando ser descubierta.
Chile bate récord de exportación de leche, pero sigue dependiendo de la que viene de afuera

Aunque las exportaciones de lácteos crecieron un 18% en 2024, Chile continúa importando más leche de la que produce. La brecha preocupa especialmente a Los Lagos y Los Ríos, regiones líderes en producción. La Ley de Etiquetado no logró revertir la preferencia por productos importados. El comercio exterior de lácteos en Chile sigue evidenciando una paradoja: el país exporta más, pero también importa más de lo que debería. Según el último Informe de Coyuntura de Aproval, las exportaciones de productos lácteos alcanzaron las 93.903 toneladas en 2024, un aumento del 18% respecto al año anterior. Esto equivale a 380 millones de litros de leche enviados al extranjero, la mayor cifra de la última década. Sin embargo, esta alza no logra tapar una realidad estructural: Chile produce menos leche de la que consume. La dependencia del mercado externo quedó reflejada en los 793 millones de litros equivalentes que ingresaron al país, lo que equivale al 33% de la producción nacional. A pesar de una leve baja en las importaciones (-5% en volumen), la brecha sigue abierta. Para Los Lagos y Los Ríos —zonas que concentran casi el 70% de la producción lechera del país— este escenario es un desafío permanente para la competitividad de la cadena productiva. Tampoco la Ley de Etiquetado de Lácteos, vigente desde 2019, logró inclinar la balanza. La norma buscaba que el consumidor privilegiara productos nacionales al identificar el país de origen en el envase, pero la historia fue otra: tras su implementación, Chile registró los mayores niveles de importación de las últimas décadas, con picos históricos en 2020 y 2021. El informe también muestra que los principales destinos de la leche chilena son Estados Unidos (22,7%), México (15,4%) y Emiratos Árabes Unidos (12,7%), mientras que las importaciones vienen principalmente desde Argentina (23,7%), Estados Unidos (18,5%) y Alemania (11,7%). Desde el sector productivo advierten que, aunque el consumo interno de leche ha crecido, alcanzando entre 140 y 145 litros per cápita al año, el gran desafío es cerrar la brecha estructural que hoy obliga a seguir dependiendo de la leche extranjera. Para ello, aseguran, es clave fortalecer la competitividad, la innovación y la eficiencia de la producción nacional, especialmente en el sur del país, donde está el corazón de la lechería chilena.
Mujer venezolana fue asesinada por su suegra en Osorno

Una joven venezolana fue hallada sin vida en el patio de una vivienda en Rahue Alto. La principal sospechosa es su suegra, quien confesó el crimen y permanece detenida. La víctima presentaba múltiples heridas cortopunzantes en la cabeza y cuello. Un macabro hallazgo remeció la madrugada de este jueves 27 de marzo a la comunidad de Rahue Alto, en Osorno. Una mujer de 22 años, de nacionalidad venezolana, fue encontrada sin vida en el patio delantero de una vivienda ubicada en la población Pedro Aguirre Cerda. Por el crimen fue detenida su suegra, quien confesó los hechos a un familiar. Según informó Carabineros, el caso quedó al descubierto cerca de las 2 de la madrugada, cuando un hombre alertó que su madre le había confesado haber asesinado a su pareja. Al llegar al domicilio en calle Callao, personal policial encontró el cuerpo de la víctima cubierto con una bolsa, sin signos vitales. “El cuerpo se encontraba en el frontis del domicilio, en el patio delantero específicamente, tapado con una bolsa. Nuestra intervención fue verificar que no tuviera signos vitales y prestar primeros auxilios”, indicó el capitán Juan Castro, de la Tercera Comisaría de Osorno. El Ministerio Público instruyó la presencia de la Brigada de Homicidios de Osorno y del Laboratorio de Criminalística de la PDI de Puerto Montt para realizar las diligencias en el sitio del suceso. La fiscal María Angélica de Miguel detalló que la joven presentaba múltiples lesiones con arma blanca en la zona cervical y cabeza. Además, confirmó que el cuerpo fue trasladado al exterior de la casa, oculto en un contenedor, lo que podría constituir una maniobra para ocultar el crimen. “La imputada, de 48 años, fue detenida y será presentada a control de detención. Hasta ahora no existen registros de violencia intrafamiliar previos ni antecedentes penales de la mujer”, precisó la fiscal. Desde la PDI, el subprefecto Javier Yusthy descartó rumores sobre un posible descuartizamiento, aclarando que las heridas corresponden a lesiones cortantes y cortopunzantes. La víctima residía legalmente en Chile y era madre de una niña de dos años. Las causas y motivaciones detrás del brutal ataque siguen siendo materia de investigación.