Conectados, pero distraídos

Rodrigo Torres Andrade, Académico e Investigador, Universidad San Sebastián Sede De la Patagonia.   Desde niños asociamos el futuro con el desarrollo tecnológico: autos voladores y robots trabajando en casa forman parte del imaginario colectivo. Hoy, con más del 95% de la población usando un teléfono inteligente, tenemos acceso al conocimiento de la humanidad en nuestro bolsillo. Así, lo que hace unas décadas hubiese constituido el argumento de una novela nos revela que ese futuro ya nos ha alcanzado, al menos en parte. Pero ¿estamos preparados para esta tecnología? La atención es un proceso complejo y que, en consecuencia, cuenta con múltiples definiciones. Podemos definirla en términos simples como aquellas funciones cerebrales que influencian el rendimiento ante el desarrollo de una tarea. La atención resulta critica para el aprendizaje, permitiéndonos centrarnos en aquellos estímulos relevantes y descartar aquellos distractores. Lamentablemente, muchos estudios sugieren que la sola presencia de un teléfono inteligente disminuye nuestra atención, reduciendo la capacidad de desarrollar actividades de manera eficiente. En ambientes de laboratorio, esto se evalúa con tareas que requieren un bajo esfuerzo cognitivo; por ejemplo, encontrar la letra “p” oculta en una serie de letras “d” y “b”. Si lo proyectamos al efecto en el aprendizaje en un entorno real como un colegio, es fácil intuir el impacto negativo que un teléfono inteligente tiene. Sin embargo, su impacto negativo no sólo se limita al efecto directo de reducir nuestra atención y aprendizaje en una sala de clases. El uso de aparatos tecnológicos durante la tarde-noche también afecta nuestra calidad de sueño. Dormir bien es fundamental para la consolidación del aprendizaje, proceso por el cual las nuevas conexiones neuronales se estabilizan, permitiéndonos formar aprendizajes duraderos. Reducir estos impactos negativos es tan simple como no tener aparatos tecnológicos en una sala de clases y evitar su uso en la tarde-noche, pero ¿somos capaces de hacer esto? Ahora, no todo es negativo. Los aparatos tecnológicos se pueden utilizar para contribuir a la actividad cognitiva de personas mayores y fomentar el aprendizaje en estudiantes mediante aplicaciones interactivas. La responsabilidad está en nuestras manos. Así, si bien un futuro apocalíptico controlado por máquinas es más bien irreal en el contexto actual, nuestra propia falta de autocontrol en el uso de la tecnología es el peligro del que debemos hacernos cargo hoy, a nivel personal, familiar y social.

Fundación LQDVI llegó a Puerto Montt con dos potentes historias de vida que inspiraron a casi mil jóvenes de la región

En su primera vista a regiones, Fundación Lo que de Verdad Importa (LQDVI) presentó a la ex tenista paralímpica María Paz Diaz, y al emprendedor Khristian Briones, quien estuvo una década en prisión.   Historias sobresalientes, de mucho coraje y resiliencia. Ese fue el tenor del encuentro que organizó la Fundación Lo que de Verdad Importa (LQDVI) en Puerto Montt, y que fue desarrollado junto a la Universidad San Sebastián en el Aula Magna de la Casa de Estudios, lugar en el que casi mil jóvenes se emocionaron con las experiencias de vida de los dos conferencistas invitados. “Ha sido una actividad enriquecedora para todos, y que busca aportar a la formación valórica de nuestros estudiantes de enseñanza media, mediante el testimonio de personas que han experimentado vivencias muy potentes en su vida y que con mucha fortaleza han sido capaces de transmitirlas para inspirar a otros a ser buenas personas y buenos ciudadanos, valores que compartimos como Universidad”, expresó Mario Flores, director académico en la sede De la Patagonia de la USS. Volver a nacer La primera en subir al escenario fue María Paz Díaz, quien a los 18 años recibió un disparo que la dejó en situación de discapacidad y se convirtió en tenista paralímpica. Para Maripi, como cariñosamente le llaman, el compartir su experiencia de vida ante cientos de estudiantes “ha sido increíble, espectacular” y remarca que lo más importante en su visita a la región fue “compartir con todos estos jóvenes que están en un momento muy crucial de sus vidas, donde tienen que tomar decisiones, tienen todo un futuro por delante y que además, quieren encontrar su felicidad”. Tras las dos exposiciones que realizó, María Paz enfatizó que se marcha de Puerto Montt “con el corazón muy lleno, porque me han llegado mensajes a través de las redes sociales y directamente se me han acercado luego de escuchar la conferencia, así que estoy muy contenta, ha sido muy bonito y me voy con el corazón completamente lleno”. Una nueva oportunidad El segundo expositor fue Khristian Briones. El hoy emprendedor,  producto de una dura infancia, cayó muy joven en las drogas y en la delincuencia. Después de estar diez años en la cárcel, un momento clave en su vida le hizo cambiar completamente su rumbo: se rehabilitó, estudió una carrera profesional y hoy lidera el emprendimiento social Aguas Dimas. Khristian cuenta que le motiva poder hablarle a jóvenes y que a través de su testimonio “puedan también encontrar herramientas para poder no caer en las drogas y para mí es muy gratificante tener la posibilidad de poder contar y sobre todo en este espacio donde se forman las personas”. Al respecto, Khristian precisa que “las drogas te llevan a otro mundo, a meterte en problemas. Y todo lo que viví yo, en el Sename y la cárcel, fue solamente por probar las drogas. Entonces, creo que ese mensaje es bien potente”, destaca el expositor. Felicidad plena Desde la Fundación LQDVI, su directora ejecutiva, Sara Cerda se mostró sorprendida no sólo por la actividad en sí, sino que también por la convocatoria y el entusiasmo de las comunidades educativas que lograron asistir al encuentro. “Se nota que les llegaron las historias que pudimos compartir con ellos, pero también estamos muy contentos por el recibimiento que tuvimos acá en la Universidad, la verdad es que nos vamos con el corazón lleno, conocimos personas preciosas y nos recibieron  de una forma increíble, nos vamos con las ganas de volver”, sostuvo. Testimonios Dentro de los asistentes a las conferencias que dictaron tanto María Paz como Khristian, estaba Filippa Promis, estudiante del Colegio Puerto Varas, para quien el asistir a estas charlas fue “una increíble oportunidad”. A través de las conferencias, Filippa cuenta que pudo “conocer más formas de vida, otras realidades que no conocía. Me encantaron las dos historias y me voy con el corazón lleno. Y también me llevo en la mente que todo se puede a pesar de las adversidades y de las dificultades que se presenten en nuestros caminos”, remarca la estudiante. También asistió Denisse Astete, del Colegio Puerto Montt, quien aseguró que es “muy importante para todos nosotros como estudiantes conocer las historias que nos vinieron a contar”. Sobre el mensaje que les dejaron tanto Maripi como Khristian, la estudiante asegura que es “la motivación para conseguir lo que uno quiere, las metas que nos proponemos para seguir adelante y buscar un futuro que sea estable”, añadiendo que en el caso de la historia de María Paz, lo que más le impactó fue “la fortaleza que tuvo y que pese a los miedos que todos tenemos, ella lo supo superar”, concluyó.