Bomberos de Puerto Montt reactiva campaña de aportes voluntarios a través de la boleta del agua
Voluntarios de las once compañías de la comuna se desplegarán en puntos estratégicos para incentivar la firma del mandato con la empresa Suralis, buscando reemplazar los recursos que históricamente se recaudaban con la extinta “campaña del sobre”. Con el objetivo de asegurar recursos continuos para la mantención de sus operaciones, el Cuerpo de Bomberos de Puerto Montt anunció la reactivación formal de su campaña de recaudación en alianza con la empresa sanitaria Suralis. La iniciativa permite a los clientes de la comuna autorizar un aporte mensual voluntario que se carga directamente en su boleta de agua potable y que es transferido de forma íntegra a la institución. Para impulsar la adhesión comunitaria, los voluntarios institucionales iniciarán un despliegue en terreno visitando espacios públicos de alta concurrencia y sectores residenciales. En estas instancias, el personal orientará a los vecinos sobre el impacto de su contribución y facilitará el trámite de firma del mandato, haciendo el proceso más accesible y transparente para todas las familias que deseen colaborar. Esta modalidad de financiamiento busca consolidar un flujo de ingresos estable que reemplace a las tradicionales colectas presenciales, como la recordada “campaña del sobre” que dejó de implementarse en la comuna en 2017. A través del convenio con Suralis, los fondos recaudados se distribuyen equitativamente entre las once compañías de la capital regional, permitiendo financiar equipamiento especializado, combustible y la mantención de los carros bomba. El superintendente del Cuerpo de Bomberos de Puerto Montt, Jaime Jonshon, destacó la relevancia de este hito para el sostenimiento del servicio de emergencias. “La reactivación de este convenio con Suralis representa un apoyo fundamental para nuestras compañías. Ahora, con la visita de nuestros voluntarios, buscamos acercar aún más esta campaña a la comunidad y asegurar recursos frescos para mantener nuestra capacidad operativa”, enfatizó la autoridad bomberil. El acuerdo institucional garantiza que el monto especificado voluntariamente por cada usuario sea recaudado por la sanitaria y transferido mes a mes sin intermediarios. Este mecanismo asegura un aporte seguro que va en directo beneficio de la seguridad pública y de la capacidad de respuesta frente a incendios, rescates vehiculares y emergencias químicas en todo el territorio urbano y rural de Puerto Montt. Finalmente, desde la comandancia hicieron un llamado a la ciudadanía a sumarse activamente a la iniciativa cuando los voluntarios se acerquen a sus barrios o puntos de atención. La institución recordó que el apoyo constante de los vecinos resulta determinante para que los caballeros del fuego continúen resguardando la vida y los bienes de la comunidad las 24 horas del día.
Caída de videojuegos físicos en PS5 marca el fin de una era y redefine el concepto de propiedad digital

El avance definitivo hacia la distribución digital en consolas plantea interrogantes sobre la conservación del patrimonio cultural gamer y las licencias de uso, ante un mercado donde comprar un título ya no garantiza su posesión permanente. La industria de los videojuegos enfrenta una transformación histórica tras la continua caída en las ventas de formatos físicos para consolas de última generación como PlayStation 5 en mercados estratégicos como Estados Unidos y Reino Unido. Este fenómeno confirma la consolidación de un modelo de distribución digital que replica el camino recorrido anteriormente por la música y el cine. Para Mario Meneses, director de la carrera de Diseño de Juegos Digitales de la Universidad Andrés Bello (UNAB), el cambio de hábito entre los consumidores refleja un punto de no retorno para el soporte tradicional. El cambio de paradigma va más allá del soporte material y afecta directamente el derecho de propiedad de los usuarios sobre sus compras. Según analiza el académico, la adquisición de una copia física hoy en día no exime a los jugadores de depender de servidores en línea, verificaciones de licencia o actualizaciones obligatorias. En ese sentido, el paso hacia tiendas 100% digitales evidencia que los usuarios no compran el videojuego en sí, sino una licencia temporal de uso que puede quedar inhabilitada si la empresa decide discontinuar los servidores. Un ejemplo emblemático de esta transición lo representa el esperado lanzamiento de Grand Theft Auto VI, cuya edición física incluirá un código de descarga en lugar de un disco ejecutable. A juicio de Meneses, decisiones tomadas por gigantes de la industria demuestran que el formato físico dejará de ser el pilar del negocio para transformarse progresivamente en un artículo de nicho enfocado en coleccionistas, desplazando la experiencia de consumo habitual hacia las plataformas en la nube y las descargas directas. Esta migración masiva ha reabierto un complejo debate sobre la preservación de la memoria histórica de los videojuegos. Ante el eventual cierre de servidores y la descatalogación de títulos, los emuladores han cobrado relevancia como herramientas para conservar obras interactivas que de otro modo quedarían inaccesibles. No obstante, esta alternativa genera tensiones constantes entre la comunidad y las desarrolladoras, al colisionar la conservación del patrimonio cultural con la protección de los derechos de propiedad intelectual. Frente a la posibilidad de que la industria adopte un modelo híbrido donde convivan ambas modalidades, el experto de la Universidad Andrés Bello se muestra escéptico respecto a su viabilidad en el largo plazo. Las dinámicas de costos, logística y hábitos de consumo apuntan a un ecosistema completamente digital, donde el verdadero reto de los próximos años será regular las garantías de acceso para los consumidores y proteger la historia del entretenimiento digital. De esta manera, el declive de los discos en plataformas como PS5 marca el cierre de un ciclo en el consumo cultural. La discusión futura ya no girará en torno a la preferencia entre comprar un estuche o realizar una descarga, sino en cómo la industria, la legislación y los usuarios abordarán los desafíos legales y éticos que implica un mercado donde la propiedad física ha pasado definitivamente al olvido.