Diabetes y salud periodontal: Claves para una vida saludable

La relación entre la diabetes y las enfermedades periodontales es crucial, ya que ambas patologías crónicas pueden influirse mutuamente. La académica de la Escuela de Odontología de la Universidad de Talca, Claudia Descouvieres, explicó la importancia de este vínculo y las medidas que se pueden tomar para su manejo.   «La diabetes es una enfermedad sistémica, lo que significa que afecta a todo el cuerpo, incluyendo el sistema de defensa, lo que puede complicar la respuesta a infecciones», comentó la especialista. En pacientes con diabetes descompensada, esto puede resultar en una enfermedad periodontal más severa, con mayor riesgo de pérdida ósea, movilidad dental y sangrado de encías. Cabe recordar, que las enfermedades periodontales aparecen por una infección crónica de las encías, y que pueden llevar a la pérdida de piezas dentales y comprometer negativamente el hueso donde se apoyan los dientes. Dicha patología, además, puede complicar el control de la glucosa en pacientes diabéticos. «Las infecciones periodontales liberan mediadores biológicos en el torrente sanguíneo, dificultando el control de los niveles de glucosa», indicó Descouvieres. También resaltó que, en muchos casos, los odontólogos son los primeros en detectar síntomas de diabetes en pacientes debido a la manifestación de enfermedades periodontales. Control y prevención Es crucial que los pacientes diabéticos mantengan un control regular con su dentista para monitorear su salud oral. Esto incluye la evaluación de lesiones de la mucosa oral, caries y enfermedad periodontal. «Un control adecuado de las enfermedades periodontales puede facilitar un mejor control de la diabetes», enfatizó la académica. La doctora Descouvieres recomendó a los pacientes diabéticos seguir rigurosamente sus controles médicos y dentales. «Ambos tipos de enfermedades requieren de un manejo continuo, por lo que es vital que los pacientes asistan a controles periódicos para prevenir complicaciones mayores», señaló. La frecuencia de estos controles dependerá del riesgo y el estado de control metabólico de la diabetes. La relación entre diabetes y salud periodontal es bidireccional y compleja. «Un buen manejo de ambas condiciones es esencial para mantener una buena salud general», subrayó.

10.457 migrantes murieron este año en su intento de llegar a España, 30 al día

Un total de 10.457 personas murieron en 2024 en su intento de llegar a las costas españolas, lo que supone una media de casi 30 al día y un incremento del 58 por ciento respecto al año anterior, según el balance que el colectivo Caminando Fronteras ha hecho público este jueves. Se trata de un cifra récord desde que esta ONG comenzó a investigar las desapariciones de migrantes en el mar de camino a España. Una cifra que refleja el notable aumento de los fallecidos en los dos últimos años, pues ya en 2023 los 6.618 muertos casi triplicaban los registrados un año antes. Respecto a 2024, Caminando Fronteras subraya que del total de personas que perdieron la vida, 421 eran mujeres y 1.538 niños o adolescentes, y recalca que la ruta Atlántica hacia las Islas Canarias «se mantiene como la más letal a nivel mundial», con 9.757 víctimas, es decir, el 93 por ciento del total. Mientras, 517 muertes se produjeron en la ruta Argelina, 110 en el Estrecho y 72 en la ruta de Alborán. Imagen de archivo de un cayuco que estaba próximo a la playa de Maspalomas, en Gran Canaria. EFE/Quique Curbelo 131 embarcaciones desaparecidas sin dejar rastro El informe ‘Monitoreo Derecho a la Vida 2024’, cerrado a 15 de diciembre y que detalla 293 tragedias ocurridas en las diferentes rutas migratorias, ofrece también otro dato: 131 embarcaciones desaparecieron sin dejar rastro, con todo los inmigrantes que llevaba a bordo. También recalca el «notable aumento» en este año de salidas desde Mauritana, un país que «se ha consolidado como principal punto de cruce migratorio» hacia las Islas Canarias. En ella se produjeron 6.829 muertes. Además, recuerda que la ruta argelina hacia Baleares también está considerada como una de las «más peligrosas» debido a su longitud y la dificultad del trayecto, como lo es igualmente, dentro de la ruta atlántica, la que acaba en la isla canaria de El Hierro. Por meses, abril fue el que registró más muertes, con 1.284, por delante de mayo (1.103) y de febrero (1.093). Los 10.457 fallecidos que Caminando Fronteras ha contabilizado pertenecían a 28 nacionalidades diferentes: Argelia, Bangladesh, Burundi, Burkina Faso, Camerún, Costa de Marfil, Egipto, Etiopía, Gabón, Gambia, Ghana, Guinea Bissau, Guinea Conakry, Irak, Islas Comores, Mali, Marruecos, Mauritania, Nigeria, Pakistán, República del Congo, Somalia, Senegal, Sierra Leona, Siria, Sudán, Túnez y Yemen. Las causas del aumento de los naufragios La ONG analiza las causas de aumento de los naufragios y entre ellas apunta hacia la omisión del deber de socorro. En este sentido asegura que «la falta de activación oportuna de los protocolos de rescate y la escasez de recursos en las operaciones de salvamento han incrementado las muertes». Advierte además que se prioriza el control migratorio sobre el derecho a la vida, ya que las políticas migratorias se centran en evitar la llegada de personas migrantes, «incluso a costa de vidas humanas» aumentan el número de naufragios y de desapariciones. También subraya como otra causa de ese incremento la externalización de fronteras. «La responsabilidad del rescate se traslada a países con recursos limitados, empeorando la capacidad de respuesta ante estas emergencias», indica el informe. Añade que muchos rescates «no se activaron a tiempo», incluso cuando se conocían las ubicaciones de las embarcaciones en riesgo. «La falta de coordinación internacional y las demoras en la ayuda fueron factores determinantes para que se den estas cifras tan devastadoras», recalca. Cree también que «criminalización y estigmatización» de organizaciones sociales y de familiares que alertan sobre personas en riesgo afecta a la eficacia de las operaciones de rescate. Agentes de la Guardia Civil retiran el cuerpo de un inmigrante fallecido al naufragar una patera en Fuerteventura, en una imagen de archivo. EFE/JUAN MEDINA Y enumera una última causa: las condiciones de extrema vulnerabilidad que se traducen en el uso de infraembarcaciones precarias, la escasez de agua, comida y de materiales de navegación, y las condiciones meteorológicas adversas que dificultan el trayecto. Ante todo ello, Helena Maleno, coordinadora de la investigación, alerta del «fracaso profundo» de los sistemas de rescate y protección, y urge a que «se priorice la protección del derecho a la vida, se refuercen las operaciones de búsqueda y rescate, y se garantice la justicia para las víctimas y sus familias». Las mujeres y la infancia en la frontera El informe hace hincapié en la presencia de mujeres en las rutas migratorias, con el porcentaje más alto en los cruces de las atlánticas, especialmente en las neumáticas entre Agadir y Dajla (Marruecos). Estas mujeres, en su mayoría en tránsito, «enfrentan violencia, discriminación, racismo, deportaciones y violencia sexual», asegura el informe, que precisa que muchas viajan con hijos nacidos en el trayecto y sobreviven en condiciones extremas a través de la mendicidad, la prostitución y trabajos precarios, lo que las hace más vulnerables a la captación por redes de trata. También se ha registrado un incremento en el número de mujeres que viajan en cayucos desde Senegal, Gambia y Mauritania, huyendo muchas de ellas de conflictos bélicos y del impacto del cambio climático. Asimismo, ha crecido la presencia de mujeres en la ruta hacia Baleares, procedentes de África Central y Occidental, que atraviesa Libia y Túnez.