Ruta Lagos y Volcanes integra a Osorno como destino turístico

Con esta incorporación, Osorno se une a Valdivia como nuevos miembros de un proyecto que busca consolidar la Ruta Lagos y Volcanes como un destino turístico de clase mundial, una importante instancia de promoción turística, que permitirá que la provincia pueda fortalecer su proyección internacional al asegurar presencia en ferias del área a nivel nacional e internacional. El alcalde de Osorno, Emeterio Carrillo, explicó que “estamos en una estrategia intensiva de posicionamiento turístico de Osorno en los circuitos nacionales e internacionales, por lo que sumarnos a este importante destino es una excelente noticia y vamos a seguir trabajando por el desarrollo económico sostenible de nuestra comuna”. Sobre la llegada de Osorno a la gobernanza de la ruta Lagos y Volcanes, el presidente de la Ruta Escénica Lagos y Volcanes, Eugenio Benavente, explicó que “estamos fortaleciendo al turismo en su conjunto y promoviendo el desarrollo de una oferta turística articulada, diversa, de alta calidad y sustentable, capturando así la creciente demanda por el turismo de aventura, naturaleza y cultura que caracteriza a la zona. Estamos convirtiendo a la ruta en un destino de nivel mundial”. Además, actores privados miembros de la ruta lagos y Volcanes impulsaron la entrega de un reconocimiento al gobernador regional de Los Lagos, Patricio Vallespín, por su aporte al desarrollo y a poner el valor el turismo, desde una mirada del resguardado de los ecosistemas. Una vez terminé su periodo como máxima autoridad regional será nombrado director honorario de la Ruta Lagos y Volcanes.

Formación de especialistas

Las listas de espera en salud se han tomado el debate público en las últimas semanas. Más allá de las cifras, el fondo del problema expone la fragilidad de nuestro sistema sanitario actual y a esta altura, parece resaltar también la imperiosa necesidad de la integración público–privada en beneficio de la población chilena enferma. El ejemplo más visible y tangible de este último ejercicio fue el trabajo de la Unidad de Gestión Centralizada de Camas durante la pandemia, lo que permitió atender a cada uno de los chilenos que necesitaron atención durante esta catástrofe sanitaria. Si bien estos esfuerzos integradores se transforman en soluciones técnicas imperiosas en tiempos de emergencias sanitarias, también operan en tiempos ordinarios y es una medida que debiera considerarse. Otra medida a más largo plazo es fortalecer los programas de especializaciones médicas. Según el documento “Caracterización de las especialidades médicas en Chile en 2022” del Departamento de Estudios y Desarrollo de la Superintendencia de Salud, existen menos de 1.9 médicos especialistas por cada 1000 habitantes y su distribución no es homogénea, concentrándose casi el 60% de ellos en la Región Metropolitana, un 8,3% en la Región de Biobío y un 8,2% en la Región de Valparaíso. Al mirar a modo de ejemplo una especialidad sensible como la Oncología, especialidad médica encargada de brindar atención a una patología prevalente y de crecimiento persistente como es el cáncer, las cifras son aún más alarmantes. Pues aún, cuando sabemos que el cáncer es la primera causa de Años de Vida Saludable Perdidos (AVISA) en la población nacional y la 2ª causa de muerte actual en Chile (aunque en camino a convertirse en la primera al 2030) sólo existen cerca de 200 médicos oncólogos trabajando en todo el país, lo que está muy por debajo del promedio de la OCDE y de las recomendaciones internacionales. Además, y según el documento “Dotación de personal del Sistema Nacional de Servicios de Salud- Oferta y Brecha del personal de salud” de la Subsecretaría de Redes Asistenciales del Ministerio de Salud y publicado en junio del 2023, las dotaciones de médicos oncólogos también tienden a distribuirse de manera desigual. Este último ejemplo no es aislado, pues se repite con otras especialidades también. Y aunque existen importantes iniciativas ministeriales por soslayar estos déficits, incluyendo comisiones multipartitas en búsqueda de soluciones, todavía existe una insuficiente capacidad formativa en regiones como para compensar estos déficits históricos. Sin duda que la creación de programas de especialización médica en las regiones, y para las regiones, puede y debe ayudar a resolver, al menos en parte, esta problemática país. Y eso necesita de un esfuerzo conjunto de las autoridades universitarias, ministeriales y regionales, de las sociedades científicas y de los mundos público y privado en post del bien común de nuestra sociedad.